El ibuprofeno adquirió un estatus especial desde que fue desarrollado en un pequeño laboratorio de análisis en Nottingham en 1961.
Desde entonces se ha convertido en la base de cualquier tratamiento contra el dolor o la fiebre en todo el mundo. Como antiinflamatorio ha sido utilizado por quienes sufren de osteoartritis y artritis reumatoide, así como por generaciones de deportistas -profesionales y amateurs- para sus lesiones.
A diferencia de la mayoría de los medicamentos, a los que llegamos por indicación del médico, el ibuprofeno se ubica en esa trinidad -junto al paracetamol y la aspirina- con la que nos automedicamos.
Estos medicamentos nos ponen en situación de ser nuestros propios doctores. Han escapado de los confines de la farmacia para residir en los supermercados, quioscos y estaciones de servicio.
Para mucha gente el ibuprofeno es una herramienta indispensable en el botiquín del baño, así como en bolsos o cajones de escritorio.
El doctor y columnista médico Thomas Stuttaford considera que el ibuprofeno es un analgésico y antiinflamatorio razonable, pero tiene más efectos colaterales de lo que la gente cree.
Riesgos
"Entre los efectos colaterales se puede incluir daño renal. No es muy bien tolerado por los mayores de 65. Puede producir hemorragia gástrica. Solo en el Reino Unido los AINE [el grupo de antiinflamatorios no esteroides al que pertenece el ibuprofeno] contribuyen a alrededor de 2.000 muertes al año", dice.
Los riesgos asociados a los AINE son muy discutidos, pero todas las medicinas pueden potencialmente causar efectos colaterales, y cualquier cifra de muertes debe ser medida en relación al vasto número de gente que utiliza el ibuprofeno sin que les produzca ningún daño. El mismo cálculo debe ser hecho para la aspirina.
Pero algunos, como Stuttaford, también ponen en discusión el uso del ibuprofeno como un tipo de muleta médica. Cree que los gobiernos han fomentado el uso de antiinflamatorios y analgésicos como éste porque reduce las consultas a los servicios de salud.
"Las indicaciones del médico solían ser 'tome dos aspirinas y llámeme en la mañana'. Hoy el equivalente es 'dos ibuprofenos y llámeme en la mañana'".
Exceso
Pero también tiene reservas sobre el ibuprofeno y sus efectos colaterales.
"Creo que hoy en día no obtendría permiso de venta sin receta, como tampoco lo haría la aspirina".
También piensa que el uso excesivo del ibuprofeno muestra que hemos perdido la confianza de tolerar dolores menores y molestias sin recurrir a analgésicos.
"Se ha convertido en una pastilla para todos los síntomas", opina. "Para mucha gente, hacer ejercicio y perder peso son esenciales para manejar el dolor, pero están pasados de moda".
Stuttaford dice que nuestra dependencia de remedios como el ibuprofeno va de la mano en el Reino Unido con el declive de los servicios médicos.
Seguidores
El ibuprofeno tiene seguidores entre los atletas y entre quienes practican deportes como el squash, quienes lo usan antes o después de una carrera o de un partido. Pero muchos piensan que esa costumbre es, como mínimo, poco prudente.
Peter Banister, entrenador personal en BSAG en Londres, dice que no recomienda su uso.
"La gente que toma analgésicos antes de entrenar o de competir en una gran carrera están inhibiendo a su cuerpo de la habilidad de responder al ambiente", explica.
"Cuando uno está realizando un ejercicio extenuante es necesario reaccionar al dolor, no enmascararlo".
Banister no está a favor de usar ibuprofeno para aliviar la inflamación muscular. "Las investigaciones muestran que el uso de antiinflamatorios realmente no inhiben la inflamación muscular pero que pueden de hecho impedir el crecimiento muscular".
La investigación sobre el ibuprofeno está en pleno desarrollo, con nuevos usos posibles por ser descubiertos. En algunos estudios, bajas dosis de ibuprofeno mostraron un 38% menos de riesgo de desarrollar Parkinson.
Kim Rainsford, profesor y autoridad mundial sobre el ibuprofeno, dice que la belleza de este medicamento es su simplicidad química.
"Es recibido y metabolizado en el cuerpo de forma muy predecible. Se acumula muy bien en donde uno necesita alivio". "Tiene un perfil muy seguro, tiene alta aceptación porque controla la inflamación así como los síntomas de dolor", agrega.
Mientras su uso excesivo ocasional puede no ser prudente, no hay duda que ha brindado alivio accesible, efectivo y bien tolerado a millones de personas alrededor del mundo.
Y es por esa razón es que probablemente siga en los bolsos y cajones de escritorio por muchos años.
Bethan Jinkinson
BBC News Magazine
