Atención los niños también pueden tener infecciones de las vías urinarias.


Normalmente, se cree que las infecciones de las vías urinarias son un problema de los adultos. A pesar de que no sean particularmente comunes entre los niños, los pequeños también pueden tener infecciones de las vías urinarias. Usted puede tomar algunas medidas para ayudar a prevenir infecciones de las vías urinarias en su hija. La mayor parte del tiempo, sufrir de una o dos infecciones de las vías urinarias en la infancia no aumenta el riesgo de padecer más en el futuro.
La infección de las vías urinarias ocurre en cualquier parte del sistema urinario: en los riñones, los uréteres, la vejiga o la uretra. La mayoría de las infecciones abarcan a las vías urinarias inferiores, o sea a la vejiga y la uretra (que es el conducto que transporta la orina desde la vejiga hasta el exterior del cuerpo). Durante el primer año de vida, los varones sufren más infecciones de las vías urinarias que las niñas; pero después del primer año, las infecciones de las vías urinarias son más comunes en las niñas.
Las infecciones de las vías urinarias normalmente se desarrollan cuando las bacterias ingresan a las vías urinarias por la uretra y empiezan a multiplicarse en la vejiga. Eso puede ocurrir como resultado de no limpiar correctamente al niño después de que fue al baño. Aguantar la orina durante períodos prolongados o sufrir de estreñimiento también pueden aumentar el riesgo de infecciones de las vías urinarias. En una niña de 3 años, el aprendizaje para ir el baño puede hacer más probable la ocurrencia de estos problemas.
Las infecciones de las vías urinarias en este grupo de edad normalmente se presentan con síntomas que incluyen urgencia fuerte y constante de orinar, sensación de ardor o dolor al orinar, orina frecuente y en pequeñas cantidades u orina espesa, roja, rosa o de fuerte olor. Los niños pequeños tal vez no puedan precisar ni articular sus síntomas, pero generalmente sí pueden decir que sienten dolor cuando van al baño. Cuando un niño que ya aprendió bien a ir al baño empieza luego a tener accidentes frecuentes, eso también puede señalar la presencia de una infección de las vías urinarias.
En algunos casos, la infección de las vías urinarias puede conducir a dolor pélvico, especialmente en el centro de la pelvis y en la zona alrededor del hueso púbico. Algunos niños también pueden desarrollar fiebre con la infección de las vías urinarias. Pese a ser raro, la presencia de fiebre, dolor de espalda o vómito puede señalar una infección más grave que afecta los riñones y la vejiga.
El tratamiento de las infecciones de las vías urinarias en los niños normalmente implica tomar antibióticos. Los síntomas suelen pasar dentro del transcurso de varios días, pero para asegurarse de que la infección está completamente eliminada, es importante administrar al niño todo el ciclo de antibióticos, según fue recetado.
De los niños con infecciones de las vías urinarias, aproximadamente un tercio de ellos contrae otra infección más adelante en la vida; pero solamente alrededor de 10 por ciento sufrirá una tercera infección. Especialmente en los casos en que las infecciones de las vías urinarias son graves o reaparecen una y otra vez, el médico del niño tal vez solicite una ecografía u otros análisis por imágenes para ver si alguna anomalía anatómica puede estar aumentado el riesgo de desarrollar infecciones de las vías urinarias.
A fin de prevenir futuras infecciones de las vías urinarias, motive a su hija a limpiarse de atrás hacia delante después de usar el baño. Hacerlo así, después de orinar y defecar, evita que las bacterias de la zona anal se diseminen hacia la vagina y la uretra. Además, recuérdele que vaya al baño con regularidad —más o menos una vez cada dos o tres horas— para que no aguante la orina durante períodos prolongados. Si la niña padece de estreñimiento, asegúrese de tratarlo de forma agresiva mediante cambios alimentarios y medicamentos, en caso necesario. Dr. Brian Lynch, Medicina Comunitaria para Niños y Adolescentes de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota. Nota de prensa MAYO CLINIC

El 60% de los antibióticos prescritos en infecciones respiratorias son innecesarios

El estudio se realizó en diversos centros de atención primaria de ocho comunidades autónomas del Estado español durante el primer trimestre de 2015, y participaron 126 médicos de familia. Durante 15 días, dentro del periodo de enero a marzo de 2015, los médicos participantes registraron los casos de faringitis y de IRTI (bronquitis, EPOC, neumonía...) de pacientes mayores de 14 años, mediante un gráfico de 47 ítems en que proporcionaban datos relevantes sobre la enfermedad (información sobre los pacientes, síntomas, diagnósticos, prescripciones...).
En total, se registraron 1.012 episodios de faringitis, y 1.928 casos de IRTI, generalmente bronquitis. La mayoría fueron considerados leves, aunque los casos más graves registrados corresponden a pacientes con IRTI.
Carles Llor, médico coordinador del Grupo de Investigación en Infecciones en Atención Primaria (GIIP) del IDIAP e investigador principal del estudio, explica cómo hicieron el análisis de los datos: "una vez recogida toda la información, se pudo valorar la prescripción real de antibióticos realizada por los médicos de atención primaria y también cuántos de estos medicamentos eran innecesarios, de acuerdo con las guías clínicas. Para hacerlo, se compararon todos los datos con las guías más recientes de manejo de la faringitis y de las IRTI en que se define qué pacientes deben ser siempre tratados con antibióticos, qué pacientes nunca deberían ser tratados con estos medicamentos y un subgrupo de pacientes que sí que podrían ser tratados con antibióticos".

Resultados

De los 1.012 pacientes con faringitis y de los 1.928 pacientes con infección respiratoria del trato inferior, 497 pacientes (49,1%) y 963 pacientes (49,9%), respectivamente, fueron tratados con antibióticos. Siguiendo las indicaciones de las guías clínicas sólo se habría dado antibiótico al 7,6% de los pacientes con faringitis (77) y al 15,1% de los pacientes con IRTI (291). El estudio demuestra, por lo tanto, que el 84,5% de los antibióticos prescritos para la faringitis y el 69,8% de los prescritos para IRTI son innecesarios.
Según Carles Laurel, el uso inapropiado de los antibióticos contribuye a generar resistencias a estos fármacos y puede tener consecuencias médicas adversas: "Hemos observado que las prescripciones innecesarias se hubieran ahorrado con el uso adecuado de pruebas de detección rápida, recomendadas por la mayoría de las guías clínicas; a pesar de eso, en el Estado español su uso es muy poco frecuente."
"Los resultados de nuestra investigación demuestran que el hecho de que los médicos de familia cumplieran las indicaciones de las guías clínicas y la introducción correcta de las pruebas de detección rápida en el Estado español podrían reducir de forma considerable la prescripción innecesaria de antibióticos en la faringitis y las infecciones respiratorias del trato inferior", concluye.

Las cifras de la talidomida en España: un enigma por resolver

Los afectados españoles por la talidomida, el medicamento de la farmacéutica Grünenthal que les causó malformaciones, tienen varios frentes abiertos en su lucha por que se reconozcan sus derechos como víctimas.
 No sólo han sufrido en los últimos años varios varapalos judiciales que les han hecho agotar esta vía hacia la consecución de indemnizaciones por parte del laboratorio alemán, sino que también han padecido el olvido de las administraciones sanitarias a la hora de reconocerles como afectados.

En 2010, el Gobierno aprobó a nivel estatal un Real Decreto que sólo reconoció a 24 personas como damnificadas por el medicamento de Grünenthal, algo que no hizo más que indignar a quienes componen la Asociación Española de Víctimas de la Talidomida en España (Avite), al considerar insuficiente la medida y estimar en más de 200 el número de afectados. Seis años después, sólo dos comunidades autónomas han tratado de enmendar el problema con el establecimiento de registros que ayuden a certificar la condición de afectados por la talidomida a las víctimas.

Una de ellas es Andalucía, donde el pasado mes de noviembre se entregaron 51 reconocimientos oficiales. El consejero de Salud de Andalucía, Aquilino Alonso, y la consejera de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta, María José Sánchez Rubio, fueron los encargados de entregar los certificados de inscripción en el registro de talidomida de esta comunidad autónoma. 

El primero destacó que esta inscripción permitirá “garantizar un mejor seguimiento individual, según las necesidades y particularidades de cada una de las personas afectadas, a la vez que supone un reconocimiento oficial de cara a posibles acciones ante los tribunales". Por su parte, Sánchez Rubio recalcó la importancia del registro con el que “se hace justicia con un colectivo que ha recibido muchos reveses”.

Otra de las comunidades que ha hecho algo al respecto es Murcia. Desde la Consejería de Sanidad de esta región se diseñó un circuito sanitario asistencial para pacientes con sospecha de embriopatía por talidomida, con inicio en Atención Primaria hasta la sección de genética médica y disformología del Hospital Virgen de la Arrixaca

A nivel comunitario, las víctimas españolas han recibido el respaldo del Parlamento europeo. La Eurocámara aprobó en diciembre una resolución en la que se señala que el Gobierno español debe revisar el proceso iniciado en 2010 para facilitar la identificación y compensación de los afectados por la talidomida. Más de 50 años después de la tragedia, todavía hay víctimas que luchan por una compensación en varios países de la Unión Europea, entre ellos España.