Bayer y Johnson & Johnson resuelven juicios por Xarelto, un anticoagulante, por $ 775 millones



El acuerdo resuelve alrededor de 25,000 demandas, que alegaron que las compañías no advirtieron sobre los episodios de sangrado mortal causados ​​por el medicamento.
Johnson & Johnson y Bayer dijeron que habían acordado pagar $ 775 millones para resolver unos 25,000 juicios relacionados con el anticoagulante Xarelto, que venden conjuntamente.
El acuerdo, que se dividirá en partes iguales entre las dos compañías, resuelve los casos estatales y federales en los cuales los pacientes demandaron a las compañías por no advertir sobre episodios de sangrado potencialmente fatales cuando los pacientes tomaron el medicamento.
Ninguna de las dos compañías admitió responsabilidad, y cada una señaló que las compañías habían prevalecido en los seis juicios que fueron llevados a juicio.
Xarelto es uno de los miembros de un nuevo grupo de anticoagulantes destinados a reemplazar la warfarina, un fármaco ampliamente usado y con décadas de antigüedad que requirió análisis de sangre frecuentes y una dieta estricta. Xarelto, junto con medicamentos similares como Eliquis y Pradaxa, no requirieron tales pruebas.

Pero Bayer y Johnson & Johnson apoyaron a Xarelto, citando ensayos clínicos a gran escala que mostraron que el medicamento era seguro y efectivo.



Tratamiento para la Tuberculosis

Se llama enfermedad de tuberculosis cuando las bacterias de la tuberculosis se activan (se multiplican en el cuerpo) y el sistema inmunitario no puede detener su multiplicación. Esta afección hará que la persona se enferme. Las personas con enfermedad de tuberculosis pueden transmitirles las bacterias a las personas con las que pasan mucho tiempo.
Es muy importante que las personas con enfermedad de tuberculosis reciban tratamiento, terminen todos sus medicamentos y los tomen exactamente como se les haya indicado. Si dejan de tomar los medicamentos antes de lo previsto, pueden volver a enfermarse. Si no los toman en la forma correcta, las bacterias de la tuberculosis que todavía estén vivas pueden volverse resistentes a esos medicamentos. La tuberculosis resistente a los medicamentos es más difícil y más costosa de tratar.
La enfermedad de tuberculosis se puede tratar tomando varios medicamentos durante un periodo de 6 a 9 meses. En la actualidad hay 10 medicamentos aprobados por la FDA,para el tratamiento de la tuberculosis. Entre los medicamentos aprobados, los fármacos de primera línea contra la tuberculosis, que componen los principales esquemas posológicos de tratamiento, incluyen los siguientes:
  • Isoniazida (INH)
  • Rifampina (RIF)
  • Etambutol (EMB)
  • Pirazinamida (PZA)

¿Que son medicamentos inteligentes?

Ha avanzado  mucho la Farmacología en las últimas diez décadas identificando la acción biológica de los fármacos sobre las células y tejidos de nuestro organismo. Igualmente, resultó esencial la Tecnología Farmacéutica al convertirlos en medicamentos para ser administrados en la forma y dosis adecuada, la única manera de que se puedan emplear en terapias eficaces. 
El ejemplo de los antibióticos resulta paradigmático, como sustancias que por su propia naturaleza son tóxicas para los microbios que nos infectan, pero no para nuestros órganos y tejidos. Hoy ya se plantea el que fármaco administrado como medicamento se dirija –exclusivamente- a aquellas células y tejidos enfermos en los que se requiere su acción, sin afectar a ninguna otra estructura.
Se acaba de aprobar, para uso en humanos, un «medicamento inteligente» de este tipo que dirige una proteína tóxica solamente contra células cancerosas. Es el primer tratamiento específico de un tumor de células de la sangre (neoplasia de células dendríticas plamacitoides) que se da con muy poca frecuencia pero de extraordinaria gravedad. El fármaco es ni más ni menos que la toxina diftérica, una proteína altamente venenosa para nuestro organismo. Pero el medicamento aprobado lleva la toxina unida a otra proteína (interleucina-3), que la dirige contra las células cancerosas de forma que pueda causar su destrucción, sin afectar a las células sanas.
Como es de esperar hay otros muchos tratamientos en camino basados en el reconocimiento específico de células por parte de proteínas como anticuerpos. Todo ello se basa en un auténtico ejercicio de virtuosismo experimental, para diseñar proteínas que combinan reconocimiento biológico con una acción farmacológica curativa. El cáncer constituye una patología adecuada para actuar en este sentido, dada la variedad de tumores y la necesidad de actuar de manera específica, sólo contra las células cancerosas. El desarrollo farmacéutico nos seguirá ofreciendo novedades para mejorar tratamientos existentes, o para desarrollar otros nuevos. El reto de los sistemas de salud es sostener y mantener ese desarrollo.


¿En que consiste la desprecripcion de medicamentos?


La desprescripción está adquiriendo un gran protagonismo en los últimos tiempos aunque la realidad es que a día de hoy se dispone de escasas herramientas que ayuden y asistan a los clínicos a iniciar el proceso de desprescripción.
La sobreactuación terapéutica se reconoce como un problema ampliamente extendido en nuestra sociedad y trae como consecuencia el sobretratamiento y la polimedicación inapropiada. En contraposición aparece el concepto de la desprescripción, de la que hemos hablado en varias ocasiones en este blog, entendida como la retirada de medicamentos en un intento de reducir efectos adversos y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

La suspensión de un fármaco considerado inadecuado para un paciente ha existido desde siempre. Sin embargo, ante el creciente problema de la polimedicación surge el concepto de desprescripción como: un proceso de revisión y evaluación del plan terapéutico a largo plazo, que permita suspender, sustituir o modificar la dosis de fármacos, que fueron prescritos adecuadamente, pero que, bajo ciertas condiciones clínicas pueden considerarse innecesarios o con una relación beneficio-riesgo desfavorable.
El concepto clave es la suspensión de medicamentos prescritos adecuadamente. Además, hay dos características claras que deben diferenciar al proceso de desprescripción: la monitorización de las variables de salud para impedir resultados negativos tras la retirada del fármaco y la consideración del pronóstico de vida del paciente como una condición relevante a la desprescripción de ciertos tratamientos. Esto último se explica con los fármacos prescritos de forma preventiva cuyo tiempo hasta beneficio esperado supera dicha esperanza de vida o prescritos durante un tiempo mayor que el que han demostrado ser eficaces.