"Cortocircuito" en el corazón

El corazón late con un ritmo irregular (arritmia)? El cardiólogo recomendará efectuar cambios en el estilo de vida o medicamentos. Pero si no surten el efecto deseado, se hará necesario explorar otros métodos, la ablación por catéter (eliminar pequeñas áreas que impiden que éste lata a un ritmo normal) es una de ellas.

El corazón es una gran máquina sincronizada que late (se dilata y contrae) entre 60 y 80 veces por minuto. Estos latidos son provocados por impulsos eléctricos que se originan en el marcapasos natural del órgano. Cualquier obstáculo que interrumpa el fluir en el circuito eléctrico provoca un cambio en su ritmo y eso es lo que se conoce como arritmia, un desorden que afecta a 10 millones de personas en el mundo.
Cualquiera puede sentir latidos irregulares o palpitaciones en algún momento de su vida, y estas palpitaciones leves e infrecuentes son inofensivas. Sin embargo, las arritmias son bastante recurrentes y precisan atención médica, según explicó el cardiólogo Marcelo E. Helguera, de Cleveland Clinic, Florida.
Existen diversos factores que pueden causar irregularidades de los latidos del corazón. En algunas personas, las arritmias son un defecto congénito, es decir que nacen con este problema. Algunas enfermedades, entre ellas ciertos tipos de problemas cardíacos, la presión arterial alta y la hemocromatosis (acumulación de hierro en el organismo), pueden contribuir a las arritmias. Además, el estrés, la cafeína, el tabaco, el alcohol y algunos medicamentos de venta libre para la tos y los catarros pueden afectar al ritmo natural de los latidos del corazón.
La presencia o ausencia de síntomas y los tipos de síntomas específicos, dependen del estado del corazón y del tipo de arritmia.
Los síntomas también dependen de la gravedad, frecuencia y duración de la arritmia. Algunas arritmias no producen síntomas de advertencia. Contra la creencia popular, las palpitaciones no siempre indican que la persona padece una arritmia.
Para el doctor Helguera, con especialidad en arritmias y electrofisiología cardiacas, este padecimiento muchas veces es un "silent killer" (asesino silencioso) en especial cuando no presenta síntomas y el paciente llega a pasar consulta cuando la enfermedad está muy avanzada.
Ante la enfermedad
A menudo la primera medida que recomienda el especialista para tratar la arritmia es la administración de medicamentos y cambios en el estilo de vida, pero en algunos casos esto puede ser insuficiente para controlarla.
Entre los procedimientos de vanguardia que han dado muy buenos resultados está la ablación por catéter
Según el doctor Helguera, durante muchos años se ha desarrollado el proceso de la ablación. Este consiste en una quemadura en la pared del corazón, en la zona que produce la arritmia. "Si la zona es una arritmia focal, que viene de una sola zona se hace una quemadura y ya. Hay arritmias que son múltiples y entonces hay que hacer una gran cantidad de lesiones", explicó el especialista.
El doctor David Wilber, de la Escuela de Medicina Chicago Stritch de la Loyola University, cuyo estudio apareció en Journal of the American Medical Association, manifestó: "Una vez que un medicamento falla, la ablación por catéter es mucho mejor que seguir intentando con más pruebas farmacológicas".
Para hacer este procedimiento se utiliza un cable delgado y flexible para destruir las células defectuosas. Primero se traza un mapa de las señales eléctricas del corazón para luego ubicar el problema.
Los especialistas realizan un estudio electrofisiológico (EPS por sus iniciales en inglés), durante el cual el médico intenta inducir (provocar) la arritmia.
A continuación se crea un mapa de los impulsos eléctricos del corazón en el que se muestra el tipo de arritmia que se padece y la ubicación del problema. Utilizando el mapa como guía, el médico sabe dónde debe realizar la ablación.
Una vez que el estudio electrofisiológico muestre la ubicación del problema, se introduce un catéter hasta la zona afectada y se envía energía a través del catéter para destruir las células defectuosas.
Una vez realizada la ablación de las células defectuosas, el médico intenta inducir o provocar de nuevo la arritmia. Si no es posible inducir la arritmia, la ablación produjo el efecto deseado. Pero si la arritmia comienza de nuevo, es probable que sea necesaria una ablación adicional.
El doctor Helguera explicó que la ablación es de las pocas cosas que en la medicina y la cardiología son curativas.
En cuanto a la recuperación del paciente, el especialista afirmó que en la mitad de las procedimientos que se realizan se van a casa el mismo día. "En general, las que son focales, el procedimiento es bastante rápido. Es una técnica que no duele. La mayoría reanuda sus actividades normales de forma plena en los días siguientes", dijo.
La otra mitad de pacientes se tiene que quedar, las cuales son internaciones cortas cuando se trata de casos especiales.
Se aplica anestesia local en la ingle, un pequeño momento que podría ser un poco molesto para el paciente, pero cuando tiene el catéter dentro del corazón no causa dolor.
"Al momento de hacer la ablación el paciente pueden sentir ligera molestia en el pecho, pero no es nada preocupante", afirmó el doctor de Cleveland Clinic.
En cuanto a los riesgos, cualquier procedimiento de cardiología en el que deban ser manipulados catéteres hay ciertas complicaciones. No obstante, son rarísimas. La experiencia del equipo que realiza el procedimiento es fundamental para tratar las posibles situaciones inesperadas.
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