La Ley de Medicamentos confronta a varios sectores

Mientras unos la critican, otros la respaldan. La recién aprobada Ley de Medicamentos ha sido objeto de críticas por parte del sector farmacéutico, de gremios médicos y hasta de los usuarios. Pero también ha recibido el respaldo del ISSS, el Ministerio de Salud, la Defensoría del Consumidor las entidades gubernamentales , el partido en el gobierno y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Lo cierto es que ayer, el presidente de la República la ratificó en tiempo récord: ocho días después de haber sido aprobada en la Asamblea Legislativa. Un hecho que ha despertado todo tipo de reacciones.
La esencia de la normativa es regular los precios y la calidad de los medicamentos, bajar los costos al establecerlos en base al Precio Internacional de Referencia, por lo que su valor no deberá ser superior al promedio en Centroamérica y Panamá.
Sin embargo, algunas disposiciones que contempla la normativa, como la prohibición de brindar consultas e inyectar en las farmacias, vendrán a encarecer los servicios de salud, a juicio de Miguel Lacayo, presidente de Farmacias Económicas.
Lacayo califica la ley como "agridulce". ¿La razón? La población podrá adquirir fármacos a menor costo, pero para tomarse la presión, conocer el estado de la glucosa, inyectarse y comprar ciertos medicamentos, deberá ir a un hospital o una clínica privada.
"La gente va a gastar menos porque tendrá más información; puede reducirse el precio de la medicina. Pero, al mismo tiempo, aumenta el costo de la salud porque usted compra la medicina y tiene que buscar una clínica para que se la inyecten", expresó Lacayo.
El representante de Farmacias Económicas opina que este tipo de prohibiciones puede dar pie al mercado negro y a que haya gente en las colonias que aplique inyecciones sin supervisión.
"Sí, tiene un ahorro en la medicina, pero a un costo más alto porque tendrá que pasar consulta por cualquier cosa", acotó.
El empresario añadió que la Ley incorpora elementos que hacen que el mercado funcione de forma más transparente, porque se eliminan prácticas nocivas para los ciudadanos como las viñetas y las prebendas a los médicos y a los dependientes. Además, las recetas deberán incluir el nombre del genérico.
Mientras que Milton Brizuela, presidente del Colegio Médico, manifestó: "No encontramos mayores datos de cómo el precio de los medicamentos se reducirá, esperamos que así sea. No estamos en contra de que baje el costo de los medicamentos, al contrario, sabemos que hay bastante gente que llega a los hospitales públicos y al Seguro Social (a quienes) no les dan su producto y no tienen para cómpralo".
Pero Brizuela se pregunta: "¿Qué pasará si a los empresarios ya no sacan los márgenes de ganancia?".
A su juicio, puede ser que ya no traigan cierto tipo de productos y al suceder eso, ocurrirá otro tipo de venta. Pese a que esta práctica es regulada por la Ley, desconoce qué tanta fuerza se tendrá para el control.
"Puede existir un lado oscuro de la Ley que es preocupante. Si usted ve, ya hay intereses desde el punto de vista ideológico; han hecho negocio del petróleo, ahora de los alimentos y probablemente también habrá de medicinas, no sabemos cuáles son los intereses", añadió Brizuela.
Ricardo Contreras, vicepresidente de Médicos por un Salario Digno, manifestó que los costos de los productos no se reducirán mientras no se elimine el IVA, se promueva el libre mercado como principal regulador de precios y se elaboré una ley con la participación de todos los sectores.
A publicación
Una vez sancionada la Ley, esta entrará en vigencia en 30 días, pues ayer mismo fue enviada al Diario Oficial para su publicación.
Funes dijo que el precio de los fármacos genéricos será entre 30 y 40 por ciento más bajo que el de marca original.
La Defensoría del Consumidor será la encargada de verificar que las regulaciones se cumplan.
El presidente indicó que en los costos de los fármacos están muy por encima de los que hay en otras naciones. Como ejemplo, citó que el tratamiento mensual de glibenclamida, 60 tabletas, tiene un costo de $13.20 en El Salvador. Fuera del país, añadió, se adquiere por $0.25.
El viceministro de Salud, Eduardo Espinoza, indicó que la población se beneficiará porque tendrá más acceso a los medicamentos. "Salud podrá comprar a precios accesible y eso significa que habrá más (producto) en la red pública. Los pacientes que normalmente no acuden al sistema público se verán beneficiados por la caída notable de precios", agregó el viceministro. Agregó que la ley anterior ya prohibía las consultas médicas en las farmacias.
El presidente del Colegio Médico comentó que esta práctica, aunque prohibida por el Código de Salud, ha servido como fuente de empleo a médicos que no han logrado obtener trabajo en el sistema. Pero se trata de un subempleo, cuya remuneración no va a acorde al grado académico. "No podemos estar a favor de que existan, que se aprovechen de la necesidad de los colegas... Desde el punto de vista ético, es prácticamente una presión para que las personas que consultan en esos lugares compren ahí sus medicamentos", acotó Brizuela. Agregó que en el gremio ofrece diferentes alternativas para pasar consultas a precios accesibles.
El vicepresidente de Médicos por un Salario Digno indicó que prohibir las consultas en las farmacias "no afectará a la población, pero sí a muchos colegas que no tienen otra fuente de ingreso, a falta de oportunidades dignas por el estado".
Brizuela también criticó que los hayan dejado fuera de la Dirección Nacional de Medicamentos, la cual estará integrada por representantes de instituciones estatales.
elsalvador.com