Un nuevo informe de la OMS advierte que en los últimos cuatro años la cantidad de fármacos adulterados que circulan en el mundo se cuadriplicó. Hablamos de un mercado ilegal de 75.000 millones de dólares.Este fantasma se suma a la oferta indiscriminada, en especial de los productores OTC. Medidas para identificar sitios web ilegales. Datos alarmantes que demuestran la peligrosidad de esta práctica.
Pese a los anuncios que se hacen cada año, el negocio de la falsificación de medicamentos sigue creciendo. Las redes que colocan fármacos de dudosa procedencia fueron perfeccionando la forma de introducir estos productos en los países, ganando millones de pesos a costa de la salud de las personas.
En un reciente informe, la ONU puso el foco en las “farmacias virtuales” que ofrecen productos por Internet sin ningún tipo de control. Los números de este flagelo alertan: un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) denunció que en cuatro años, el volumen de falsificación aumentó un 400 por ciento.
El trabajo de la OMS destacó que “en 2010 el valor de las ventas de medicamentos falsos ascendió a 75.000 millones de dólares, un 400 por ciento más que en 2005”.
La alerta de la OMS contó con el aval de otras entidades dedicadas a la lucha contra la falsificación de remedios. El Pharmaceutical Security Institute (PSI), una sociedad estadounidense sin fines de lucro, coincidió con la preocupación de la entidad humanitaria, por ejemplo.
La ONG advirtió que en 2010 “fueron 2054 los medicamentos falsificados o de contrabando que pudieron detectar”. “En Asia, se concentró la mayor cantidad de drogas adulteradas, al detectarse 1073 medicamentos. Sin embargo, esto no significa que Europa, América Latina y Estados Unidos se encuentren a salvo, ya que el no haberse descubierto una cantidad tan grande de falsificaciones se debe a que lograron burlar los controles aduaneros y de salud”, advirtió el PSI.
En tanto, la propia industria farmacéutica -alertada por los números cada vez más grandes del mercado negro -también salieron en el último tiempo denunciar la falsificación. Es el caso de Pfizer, el mayor productor de medicamentos del planeta, que detectó que los más de los dos mil productos falsificados pertenecen principalmente a tres grupos: antibióticos, antimaláricos y cremas para aclarar la piel. También alertó sobre las frecuentes falsificaciones en el paracetamol y el sildenafil (droga de su medicamentos estrella Viagra).
A fines de 2011, Pfizer presentó un documento en el que la adulteración de antibióticos “produjo muertes y resistencias a los tratamientos de quimioterapia”. además, se detectaron “bajas o nulas concentraciones de la droga y hasta componentes diferentes a los anunciados en la etiqueta de los medicamentos analizados. Los antibióticos falsos fueron localizados en su gran mayoría en países en vías de desarrollo”.
De acuerdo con el informe de Pfizer, el impacto del fraude de los antimaláricos se ubicó casi en su totalidad en África, que presenta la mayor presencia de este mal. “Entre 2002 y 2010 en 11 países africanos se observó la presencia de la cloroquina, que se suele utilizar en los medicamentos contra la malaria, combinada con otras drogas, que de acuerdo con el documento producen cepas más resistentes, por lo tanto se obtiene el efecto contrario a la cura”, destacaron,
La situación en El Salvador.
En nuestro país, se ha dado en varios casos como La Fiscalía General de la República allanó varias farmacias ubicadas en las ciudades de San Francisco Gotera (Morazán) y San Miguel en busca de medicina falsificada de la marca Merck, específicamente del producto Neurobión y Dolo Neurobión.
De esta manera se ofrecía a los consumidores medicinas más baratas, las cuales probablemente no fueron elaboradas con estándares de calidad.
En primer lugar, el Estado debe garantizar la salud de las personas.Sin embargo, en lo que respecta a la falsificación en materia de medicamentos esta norma no se cumple”. el especialista recordó que para la OMS “la legislación es el pilar de la reglamentación farmacéutica para evitar el fraude marcario; esta legislación debe ir acompañada por una aplicación eficaz de la ley”.
Esta situación se ve agravada por el aumento de la oferta indiscriminada de remedios, una política comercial alentada por los laboratorios -en especial los productores de OTC -que prefieren tener fármacos en kioscos y almacenes para potenciar su venta.
La “medicalización” de la sociedad es la peor combinación para esta situación. Más medicamentos, de dudosa procedencia, en manos no profesionales, circulando por el país, tiene un resultado invariable: más peligro para la gente.
Y ademas del mercado negro que funciona en el centro de San Salvador que da buenas ganancias, pero se espera que con la nueva ley de medicamentos que se aprobó recientemente disminuir esta practica tan contraproducente para la salud publica de El Salvador.
miradaprofesional.com
