Uno de esos peligros es que la oxitocina cause
autismo. No hay pruebas pero sí indicios. Hechos demostrados:
Desde
1992 se sabe que la oxitocina está relacionada con la sociabilidad y con los estados
emocionales de la esfera del amor.
Desde
1995 se sabe que la oxitocina se eleva de manera natural, tanto en
madres como en hijos, tras el nacimiento, con un máximo a la hora,
en preparación para elvínculo y para la lactancia.
Desde
2003 se sabe que en cesáreas programadas, es decir, en mujeres que no han
pasado por el proceso del parto, no se produce la subida de oxitocina a
la hora del nacimiento.
Desde
2005 se sabe que la oxitocina pasa de la sangre al cerebro de los bebés (los
adultos tienen la llamada “barrera hemato-encefálica”, pero los bebés
carecen de ella).
En
2007 un estudio confirmó que la oxitocina se está usando mucho más en
mujeres primerizas.
En
2007 otro estudio confirmó como claros factores de riesgo de autismo los
siguientes: ser primeriza, tener mayor edad, parto prematuro, y bebé en
presentación de nalgas. Posiblemente estos cuatro son, en realidad, factores
que aumentan la probabilidad de necesitar oxitocina durante el parto.
Desde
2008 se están mostrando resultados prometedores del uso experimental de
oxitocina intranasal como tratamiento del autismo.
Desde
2009 se sabe que una escasez de función de la hormona oxitocina causa
autismo.
Desde 2009 se sabe que en otras especies
(perros) la alteración artificial de los niveles de oxitocina en los momentos
siguientes al nacimiento, conllevan trastornos a largo plazo de
las conductas sociales, sexuales y de emparejamiento.
Miguel Jara.
