Riesgos entre medicamentos y conducción


La acción de conducir un vehículo, o de manejar cualquier máquina compleja, con independencia de los riesgos que ello implique, requiere un proceso continuo de integración de las áreas sensoriales, cognitiva y motora cerebrales, amén de unas condiciones físicas tanto más exigentes cuanto mayor sea la responsabilidad que ello implique.
Muchas de estas capacidades son susceptibles de verse afectadas de forma temporal o permanente por una amplia diversidad de factores: fisiológicos, patológicos, farmacológicos, etc.
¿A qué se debe el efecto negativo que pueden tener algunos medicamentos sobre la conducción?

A la capacidad depresora que tienen algunos medicamentos sobre el sistema nervioso central, ya que modifican las condiciones psicofísicas del conductor (sensoriales, psicomotoras y decisionales). Y a los efectos secundarios o no deseados que pueden producir: somnolencia, visión borrosa, agitación, sedación, pérdida de reflejos, hipoglucemia, etc.
Debe preocuparse en conocer si el medicamento puede alterar la capacidad para conducir y sus efectos secundarios, para que en el caso de que aparezcan sepan reconocerlos:

      - Lea los prospectos.( es la hoja de información escrita dirigida al paciente, que acompaña al medicamento)
      - No se automedique, ni tome varios medicamentos a la vez si no es por prescripción médica, respetando las dosis y el tiempo indicado.
   - Tenga especial cuidado en las primeras horas o días del inicio de un tratamiento, cuando se añada otro medicamento o cuando se produzca un cambio de la dosis.
         - Si sigue un tratamiento crónico, no lo interrumpa por su cuenta ni de forma brusca, déjelo en manos de su médico.
    - Tenga cuidado con los medicamentos que se utilizan para las alergias, para los catarros, gripes y para el dolor etc., ya que por lo general son de automedicación y suelen estar compuestos por antihistamínicos y/o codeína que son depresores del sistema nervioso central.
    - No mezcle los medicamentos con alcohol o drogas, puede ser muy peligroso ya que se potencia sus efectos.
   - Si observa que la medicación interfiere en la conducción procure no conducir hasta que disminuyan o desaparezcan los síntomas y si conduce habitualmente dígaselo a su médico, para que le recete o cambie, el medicamento por otro que interfiera menos en la conducción.