Vinculan efecto secundario de medicamento antimalárico a soldado estadounidense acusado de asesinar a 16 personas en Afganistán


El por qué el soldado estadounidense Robert Bales haya asesinado a 16 civiles afganos el mes pasado sigue siendo un misterio, pero sus acciones han revivido una disputa sobre el uso de un fármaco contra la malaria por las fuerzas estadounidenses que puede causar efectos secundarios psiquiátricos.

Tres días después de la masacre, el ejército inició una revisión para coorroborar si la mefloquina (el fármaco en cuestión)  fue recetado correctamente.

Este medicamento vendido bajo el nombre comercial de Lariam, fue desarrollado por el ejército norteamericano para prevenir la malaria resistente a los tratamientos previos con cloroquina otro antimalárico utilizado también como antirreumático. En los ensayos clínicos, el fármaco causó síntomas secundarios de orden psiquiátrico en casi un tercio de los casos, a veces incluyendo depresión y psicosis.

En un memorando de 2009, el ejército estadounidense ordenó que los medicamentos alternativos se utilizaran siempre que fuera posible. También pidió que los soldados que presentaran ansiedad, depresión o confusión deberían dejar de tomarlo .

Por otra parte, las indicaciones de 2009 también señalaban que la administración de mefloquina quedaba prohibida para los soldados que hubiesen sufrido recientemente una lesión cerebral traumática. 


Serían más de 16 personas las asesinadas

El militar fue formalmente acusado de 17 asesinatos y de otros 6 en grado de tentativa, unos cargos más que suficientes para condenarlo a muerte de acuerdo a las leyes del estado donde se enjuiciaría, al menos en teoría.

La acusación ha provocado una cierta controversia, dado que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos hasta ahora sólo habían computado 16 muertos en la matanza de civiles que Bales llevó a cabo el 11 de marzo a las 3 de la madrugada hora local, cuando se vistió de afgano y se fue a tres viviendas en las que asesinó a sus habitantes y prendió fuego a los cadáveres. El aumento del número de víctimas ha provocado todo tipo de especulación en Estados Unidos. Entre las posibilidades planteadas por la prensa está que una de las mujeres muertas estuviera en los últimos meses de embarazo.