Las sociedades subestiman la depresión post parto


Las criticó y reprobó. Para la actriz ganadora del Oscar Gwyneth Paltrow las madres que decían estar deprimidas tras dar a luz eran patéticas. En sus palabras, "horribles". Pero la vida da vueltas y después de nacer su primogénita Apple sufrió un episodio de depresión post parto que le marcó como mujer y madre.

Los profesionales sugieren tomarse en serio los episodios depresivos que padecen mujeres y hombres tras el nacimiento de sus hijos.

Sentada sobre un sofá junto a la presentadora del programa de televisión de Lifetime La Conversación con Amanda de Cadenet, la sofisticada rubia aceptó que aquel fue un momento muy crítico en su vida que le hizo crecer como ser humano. Ahora, piensa que las madres que enfrentan este tipo de problemas deben ser apoyadas, jamás juzgadas como un día lo hizo ella.
Sin embargo, la depresión post parto aún es un padecimiento incomprendido por la sociedad. Recientemente, la psiquiatra Gloria Rodríguez, directora de Servicios a Internos del Departamento de Psiquiatría del Hospital Monte Sinaí en Nueva York, indicó en entrevista con la agencia española EFE que estos episodios emocionales afectan a una de cada ocho mujeres en Estados Unidos, sin importar el grupo étnico o nivel socioeconómico.
Ella considera que esta situación es muchas veces subestimada y si no se atiende a tiempo puede causar serias consecuencias. "Esta es una de las complicaciones más comunes después de un embarazo y la causa no está clara", afirmó Rodríguez, quien emigró a Nueva York hace dos décadas desde su natal República Dominicana.
Luego explicó que esta enfermedad suele presentarse hasta dos o tres meses después del parto o dentro del primer año y alterar la capacidad de la mujer para funcionar a diario y dificultar el vínculo afectivo con el recién nacido y su pareja.
Aunque todavía se investiga la causa de estos episodios, parece estar relacionada con los cambios hormonales repentinos que se experimentan durante y después del parto, o con una historia previa de depresión.
No obstante, el psicólogo salvadoreño Daniel Georg Guttfreund afirma que esta teoría de los cambios hormonales es muy cuestionable, pues recientemente se determinó que también los hombres son propensos a padecer los episodios tras el nacimiento de sus hijos. "Es muy debatido. En Estados Unidos se ha registrado que la incidencia en las mujeres es del 5 % al 25 % y en los hombres del 2 % al 25.5 %", indica el profesional.
Al respecto, el periódico mexicano el Universal publicó que la revista "Social Psychiatry and Psychiatric Epidemiology" de Australia dio a conocer un estudio en el que se asegura que los padres sufren depresión en el primer año de vida de su hijo al igual que las madres.
De los padres analizados el 9.7 % afirmó haber tenido síntomas de estrés durante ese primer año de vida de sus bebés, mientras que en las mujeres fue de 9.4 %.
Además, en la investigación se comprobó que los hombres jóvenes menores de 30 años enfrentan una probabilidad de 40 % mayor a padecerla.
El estudio en cuestión, se basó en la salud mental de cinco mil madres jóvenes y tres mil padres primerizos con hijos entre tres y 12 meses, dos y tres años de edad, y de cuatro a cinco años.
Uno de los autores de la investigación, el doctor Jan Nicholson del Centro de Investigación de Melbourne, explicó que los padres se han vuelto más susceptibles de salud mental, ya que actualmente están conscientes de que han asumido un papel más importante en la crianza", detalla la nota.
Convertirse en padre de familia es el cambio más radical en la vida de los seres humanos, como explica el Dr. Guttfreund, las preocupaciones aumentan: el desvelo, los gastos, los temores, las responsabilidades. "Esto genera estrés", añade.
Y si a ello se suman, las deudas, problemas con la familia, abandono de la pareja, desempleo, deformaciones o muerte del bebé, o cualquier otra situación complicada, los riesgos de deprimirse se elevan.
Es por ello, que tanto para madres como para padres el apoyo de sus familias y su médico es crucial. El amor, la tolerancia, la comprensión y la paciencia son vitales para ayudar al paciente con episodios depresivos post parto. De lo contrario, la crisis se agudizará.
"Los seres queridos tienden a recriminar o reprochar y esto no ayuda... Las abuelas, a veces, suelen complicar más la situación", añade el psicólogo.
Señales de alerta
No importa el nivel socioeconómico, cualquier persona puede padecer esta situación anormal. Claro, es importante distinguir cuando un episodio se vuelve severo y requiere atención.
De acuerdo con la psiquiatra Gloria Rodríguez, es importante que la madre, su pareja, familia y amigos estén conscientes de que "es una enfermedad real" que hay que reconocer "y no tener vergüenza de hablar, porque hay tratamiento" y la recuperación dependerá de cada caso.
"Lo primero que hay que hacer es reconocer el estrés que afecta a la mujer cuando tiene un bebé" y para prevenirlo hay que identificar factores de riesgo al regresar a casa después del parto", argumentó.
Según la psiquiatra, la pareja, familia y amigos deben contar con un plan de acción para ayudar a la madre, que debe seguir una dieta equilibrada en la que debe eliminar el alcohol y la cafeína, hacer ejercicios, descansar cuando el bebé duerme y evitar visitas al hogar.
Aclaró que la depresión no es lo mismo que la melancolía o "baby blues", como también se le conoce, situación que ocurre pocos días después del parto y puede durar hasta una semana después de tener al bebé.
La madre recién parida suele estar mucho más vulnerable y las dudas y temores pueden afectarla. Pero si solo es melancolía, la tristeza se extenderá hasta cuatro semanas, para luego desvanecerse.
"Es importante que la mujer sepa que ambas condiciones son normales y no por ello es una mala madre", advirtió la dominicana.
Rodríguez sostuvo que la depresión postparto se cura con terapias o medicamentos o ambos en conjunto.
"No es común que se hable de la depresión postparto porque a veces sienten vergüenza, pero es importante que sí lo hagan porque hay tratamiento, sobre todo que la mujer sepa lo que puede pasar después de tener un hijo y que no tiene de qué sentirse culpable", dijo.
Jennifer López es otra de las madres famosas que ha aceptado públicamente haber padecido de estos episodios depresivos tras el nacimiento de sus gemelos.
Ella se sentía muy mal durante las dos primeras semanas, pensaba que entre los gemelos, Max y Emme y ella no había ninguna relación afectiva. Asimismo, no estaba segura de poder lograr que sus pequeños la quisieran mucho.
Con el paso de los años, la cantante y jurado de American Idol logró superar esos pensamientos depresivos y esa sensación que ella asegura no se puede explicar. Ahora, disfruta del privilegio de ser madre.