La adquisición de vacunas contra H1N1 ha mejorado en El Salvador


La época de lluvias comenzó en mayo y algunas enfermedades epidémicas están surgiendo, tal es el caso de la influenza del tipo H1N1 y el dengue, sobre las cuales el Ministerio de Salud (MINSAL) mantiene observación y monitorización permanente.

Eventualmente los casos de influenza son los que más han llamado la atención de las autoridades, debido a que se confirmó la muerte de un niño de dos años y medio que padecía parálisis cerebral y fue remitido del poblado de San Pablo Tacachico, en La Libertad, al Hospital de Niños Benjamín Bloom de San Salvador afectado por el dengue.
Según  Violeta Menjívar, viceministra de Salud, confirmó ayer que en el caso de la influenza H1N1 “lo que sucede es que este año sí se tiene un incremento”. De acuerdo con la funcionaria, hasta la semana 22 se registraron tres casos, pero el número se elevó a 75. Tan solo la semana pasada la estadística mostraba 18 enfermos más, reiteró en una entrevista a un periódico.
La viceministra lamentó de manera particular el fallecimiento del menor y expresó su preocupación por la tendencia de los casos, pero consideró que “no hay condiciones epidemiológicas actuales que indiquen que se debe declarar emergencia sanitaria o alerta”.
La profesional de la medicina descartó que exista algún intento de las autoridades de ocultar alguna información para no generar alarma en la sociedad. “El Ministerio de Salud o autoridad que no decrete oportunamente una emergencia va en contra de la población. (Pero) simple y sencillamente para declararla hay que tener parámetros”, dijo.
Menjívar trajo a cuenta las condiciones que están enfrentando otros países con la influenza. A modo de ejemplo, recordó que Guatemala contabiliza 248 enfermos de H1N1 y cinco fallecidos; México, 1,310 enfermos y 135 defunciones hasta la semana pasada.
La campaña de vacunación contra la influenza fue inaugurada el 29 de abril en el caserío El Mozote, en Morazán, y la funcionaria precisó que desde entonces se ha colocado medio millón de vacunas, especialmente a niños con edades de entre seis y 11 meses, así como adultos mayores de 60 años.
“Se tienen dosis para continuar vacunando”, pero las vacunas “no son para todo el mundo”, sino para quienes están en riesgo, advirtió.
En 2013 es posible que mejoren las condiciones para hacer frente a este tipo de enfermedades, y la viceministra lo reconoció a partir de la entrada en vigor de la Ley de Vacunas.
Y es que al Ministerio de Salud se le asignará el 1% del presupuesto general de la nación, es decir, cerca de $40 millones, para destinarlo exclusivamente a la compra de vacunas. Por eso dijo la funcionaria: “La Ley de Vacunas permite bajar las angustias”.
Fuente: laprensagrafica.com