La perspectiva de que la gonorrea no pueda
tratarse ha provocado alarma en todo el mundo. El profesor Peter Greenhouse, de
la Asociación Británica de Salud Sexual y VIH (BASHH) explica a la BBC que es
urgente desarrollar nuevos tipos de antibióticos capaces de combatir las nuevas
cepas de esta infección que se transmite sexualmente.
Pero ahora, nuevos estudios
hablan de una gonorrea resistente a los fármacos disponibles y el espectro de
una infección sexualmente transmitida que no puede tratarse se cierne por
primera vez en nuestra generación.
Desde que la penicilina fue
utilizada por primera vez para tratar la gonorrea en 1943, la bacteria que la
causa ha desarrollado gradualmente nuevos mecanismos para evadir el control de
cada nuevo antibiótico.
Para que un tratamiento sea
efectivo y práctico debe ser fácil de administrar, oralmente y con una sola
dosis, para poder lograr suficiente concentración del fármaco en el organismo
que pueda tratar más de 95% de las infecciones.
Si la eficacia es menor a esa
cifra, debemos cambiar el tratamiento.
Pero con los antibióticos
disponibles sin receta en África y Asia, la gente ha podido automedicarse, a
menudo tomando la dosis equivocada en el momento equivocado, o tomándolo con
alcohol, lo que reduce la efectividad del fármaco.
Esto ha producido que cepas de
gonorrea que necesitan una concentración más alta del fármaco para matarlas se
conviertan en las cepas dominantes.
Y esto ocurre cada vez que un
fármaco deja de funcionar.
Si la gonorrea se vuelve
resistente en esas regiones del mundo, tendría un efecto desastroso en las
tasas de VIH, porque cualquier infección sexualmente transmitida que causa
inflamación y secrecciones incrementa la eficacia de transmisión del virus VIH.
En promedio, la transmisión de
VIH tiene cinco veces más probabilidades de ocurrir si la gonorrea o la
clamidia (otra infección sexual) están presentes.
Vida corta
En el Reino Unido la
ciprofloxacina, que fue introducida a mediados de 1980 cuando la penicilina
dejó de funcionar, no es efectiva desde 2002.
El fármaco, sin embargo,
fracasó cuatro años antes en el Lejano Oriente.
"Mucha gente no está
consciente de que el sexo oral es una ruta de transmisión importante de la
gonorrea."
Prof. Peter Greenhouse
La resistencia se desarrolló
más rápido entre hombres homosexuales, y no era debido sólo a las múltiples
parejas sexuales.
Mucha gente no es consciente de
que el sexo oral es una ruta de transmisión importante de la gonorrea.
La bacteria se mezcla con
organismos que viven de forma natural en el recto y la garganta, adquiriendo
con estos microbios nuevos tipos de resistencia a los antibióticos.
El siguiente antibiótico que
fue introducido, la cefixima, en 2003, duró sólo seis años en el Reino Unido
donde la resistencia aumentó súbitamente, atacando al 25% de la población
homosexual.
Ahora, la única opción de
tratamiento para estos pacientes es una inyección de ceftriaxona, un remedio
que ya fracasó en Japón.
El problema principal es que
desde 1970 no se han desarrollado nuevos antibióticos.
Hay una necesidad urgente en
todo el mundo de nuevas clases de estos fármacos pero las compañías
farmacéuticas no están interesadas en ellos.
La realidad financiera dicta la
política de investigación. Y ¿por qué desarrollar un fármaco que funciona para
un día o una semana cuando puedes tener uno -como un antidepresivo o una
estatina- que debe tomarse durante meses, años o para toda la vida?
Así que un nuevo antibiótico
tendría que ser extremadamente costoso o tendría que haber una recompensa
sustancial para las farmacéuticas, quizás de una magnitud que sólo podría ser
asequible para alguien como la Fundación Gates.
Pero incluso si se produjeran
nuevos fármacos, la dinámica de la biología y transmisión de la gonorrea
significa que cada nuevo régimen probablemente fracasaría a los cinco o diez
años de su introducción, a menos que se usen regímenes de varias dosis y varios
fármacos, lo cual es costoso y poco práctico.
Frente a esto ¿qué podemos
hacer para mantener una buena salud sexual?
Lo principal es mantener
relaciones sexuales seguras con un uso meticuloso de condones y visitar una
clínica de forma frecuente
