El experto en
infectología del IMSS en Jalisco, Eduardo Echegaray Guerrero, informó que
varias complicaciones neurológicas por infecciones, conforman algunos datos
clínicos en pacientes con VIH
El titular de dicho servicio en
el Hospital de Especialidades del IMSS en el estado señaló que entre esas
complicaciones se encuentran: demencia, alteraciones en la marcha, cefalea
(dolor de cabeza) y pérdida de la movilidad semejante a la que ocurre como
secuela de alguna embolia.
Asimismo, señaló que se trata
de complicaciones neurológicas ?que en su mayoría son de origen infeccioso como
meningitis tuberculosa, criptococosis y toxoplasmosis cerebral, entre las más
frecuentes?.
Dijo que aunque el VIH en sí
mismo actúa directo sobre células que nutren y dan soporte a las neuronas,
existen complicaciones que se ubican dentro de las llamadas infecciones
oportunistas.
Refirió que éstas ocurren
cuando el paciente tiene conteos muy bajos en las células encargadas de la defensa
del organismo (linfocitos), especialmente de los CD-4.
?Hemos visto atrofia cerebral
en algún grado en personas jóvenes que no se veía antes, esto es, cerebros de
70 años en personas de 40, lo que significa una degeneración de este importante
órgano?, puntualizó.
Explicó que esta degeneración
cerebral, se manifiesta con demencias precoces, alteraciones en el
comportamiento, falta de interés por relacionarse, por arreglarse, por trabajar
y ?hay olvidos?.
Indicó que este tipo
complicaciones neurológicas en personas con VIH, suele tener su pico de
presentación en el rango de los 30 a los 50 años.
Mencionó que cuando el origen
de la afección cerebral es infeccioso, hay otro tipo de manifestaciones, como
las ya descritas, pero sobre todo fiebre.
?Cuando el paciente llega,
generalmente a urgencias, con dolor de cabeza, fiebre, alteraciones en el
estado de conciencia, hay que hacerle una tomografía e incluso análisis
clínicos a nivel del líquido cefalorraquídeo, para determinar el origen de la
infección?, explicó.
A su vez, el investigador del
Centro de Investigación Biomédica de Occidente (CIBO) del IMSS Jalisco, Eduardo
Vázquez Valls, resaltó que debido a los nuevos esquemas de tratamiento y a un
mayor apego a éste por parte de los pacientes, dichas complicaciones son cada
vez menos frecuentes (entre el 5 y 10%).
Comentó que mantener un nivel
inmunológico adecuado, ?lo que se logra con un estricto apego al tratamiento,
baja ostensiblemente el riesgo de infecciones oportunistas, incluidas las que
se presentan a nivel cerebral?.
Expresó que una infección del
sistema nervioso central, puede dejar secuelas permanentes, ?las repercusiones
de una toxoplasmosis son equiparables a las que deja una embolia, es decir,
limitaciones en el movimiento?.
Apuntó que en el caso de las
tuberculosis meníngeas y la criptococosis, el paciente puede quedar con pérdida
de visión y de oído, y ?si nos vamos sólo al VIH, puede derivar en demencia,
alteraciones permanentes en la marcha, eso siempre sucede en la neuropatía por
VIH si no se trata?.