Un nuevo informe recomienda que los médicos comiencen a tratar a todos los
adultos VIH positivos con fármacos antirretrovirales en lugar de esperar, al
menos en los países donde la terapia es fácilmente accesible.
Todos los pacientes VIH positivos deben comenzar a tomar los fármacos,
aunque las pruebas de sangre revelen que su sistema inmunitario está sano,
según las directrices revisadas, que fueron presentadas el domingo en la
Conferencia Internacional sobre el SIDA en Washington, D.C., y que aparecen en
la edición del 25 de julio de la revista Journal of the
American Medical Association.
Durante los últimos 25 años, los medicamentos antirretrovirales se han
vuelto más potentes, más fáciles de tolerar y más sencillos de tomar,
explicaron los autores del informe. "Nuevos datos de ensayos y regímenes
farmacológicos que se han hecho accesibles en los dos últimos años ameritan una
actualización de las directrices para la terapia antirretroviral en los adultos
infectados con VIH en los lugares ricos en recursos", apuntaron en el
informe la Dra. Melanie Thompson y sus colegas del Panel de la Sociedad
Internacional Antiviral-Estados Unidos de 2012.
Aunque los medicamentos no eliminan el VIH (el virus que provoca el SIDA)
del organismo, pueden evitar que el virus se replique, y han permitido a
millones de personas vivir durante años con una amenaza muy reducida de
desarrollar SIDA, anotaron los expertos.
Sin embargo, no todo el que está infectado con VIH toma estos fármacos. En
algunos casos, los médicos prefieren esperar hasta que el sistema inmunitario
del paciente comience a mostrar señales de que el virus se está haciendo más
fuerte.
Los motivos de que los médicos a veces esperen para recetar medicamentos
antirretrovirales incluyen que los fármacos pueden provocar efectos
secundarios, y también está el desafío de que los pacientes deben tomarlos de
forma constante o arriesgarse a que el virus se recupere.
En un comentario sobre el informe, Rowena Johnston, directora de investigación
de la Foundation for AIDS Research en la ciudad de Nueva York, explicó que
"no podemos perder de vista el hecho de que se trata de un compromiso
importante. Una vez se inicia, no se puede detener".
El informe recomienda que el tratamiento inicial incluya dos inhibidores
nucleósidos de la transcriptasa inversa (tenofovir/emtricitabina [con el nombre
de marca Truvada] o abacavir/lamivudina [conocido como ABC/3TC]) más un
inhibidor no nucleósido de la transcriptasa inversa (efavirenz [Sustiva]), un inhibidor
de la proteasa potenciado con ritonavir (atazanavir [Reyataz] o darunavir
[Prezista]), o un inhibidor de la transferencia de cadena de la integrasa
(raltegravir [Isentress]).
Las nuevas directrices son señal de un "punto de inflexión" en
los fármacos para el VIH, aseguró Johnston. Ahora, estos medicamentos no solo
se consideran como tratamiento, sino también como herramienta de prevención,
porque los que los toman son menos propensos a infectar a otras personas,
anotó. "La comunidad científica realmente reconoce lo valiosos que podrían
ser para prevenir la transmisión", comentó.
Pero hay desafíos, advirtió Johnston. Un obstáculo es el dinero para pagar
por los fármacos, incluso en países ricos como EE. UU. También está el asunto
de lograr que las personas se hagan la prueba en primer lugar, y que luego
busquen y mantengan la atención médica si se enteran que son VIH positivas,
dijo.