Un nuevo estudio demuestra que los médicos y los enfermeros sobrestiman la
calidad de los cuidados que les dan a los pacientes hospitalarios antes de una
complicación grave.
Tras revisar las historias clínicas de 47 pacientes, un equipo de Holanda
determinó que en más de la mitad hubo demoras para reconocer que la enfermedad
de los pacientes se estaba agravando antes de una crisis, como una internación
inesperada en terapia intensiva. Los enfermeros, los residentes y los
especialistas fueron los que registraron menos demoras.
La desconexión entre la calidad de atención que identificó un panel de
expertos en las historias clínicas y la calidad que percibían los profesionales
no significa que los pacientes empeoraron. Para el equipo, esto demuestra que
los médicos y los enfermeros tienen que ser más autocríticos.
"No se puede hablar de predecir peores resultados porque, en términos
de ingresos no planificados a la UTI, son inesperados, pero no necesariamente
evitables", dijo el doctor Jeroen Ludikhuize, autor principal del estudio
del Centro Médico Académico de Amsterdam.
Pero el equipo escribe en Critical Care Medicine que los médicos y los
enfermeros deberían poder detectar a los pacientes con riesgo de padecer
complicaciones graves horas antes de que necesiten RCP o internación en una
UTI.
El equipo revisó información de una muestra de pacientes de su hospital que
habían recibido RCP o ingresado a la UTI entre abril y julio del 2009. Luego,
entrevistó a todos los médicos y los enfermeros que habían participado de la
atención de esos pacientes.
Los autores pudieron reunir información de 47 pacientes y entrevistaron a
198 médicos y enfermeros. En general, los enfermeros y los médicos tendieron a
sobrestimar su capacidad de detectar el deterioro de la salud de los pacientes.
Calificaron de la misma manera su capacidad de comunicar, cooperar y coordinar
la atención de los pacientes.
El equipo concluyó que los profesionales deberían haber considerado "en
riesgo" a 38 pacientes dos días antes de las complicaciones. Determinó
también que hubo una demora en el reconocimiento del deterioro de la salud de
28 (60 por ciento) de los 47 pacientes. En un 38 por ciento no hubo retraso.
Los enfermeros, los residentes y los especialistas tuvieron esas demoras,
respectivamente, en sólo el 31, 19 y 15 por ciento de los casos. No las
tuvieron en el 65, 71 y 80 por ciento de los casos.
El doctor Jeremy Kahn, profesor de cuidados críticos, medicina y salud de
la Facultad de Medicina de University of Pittsburgh, estimó correctas las
conclusiones del estudio, aunque señaló algunas limitaciones. Aun así, opinó
que aporta "una lección valiosa". "Esta autoevaluación crítica
es importante en medicina. Demuestra que existen medidas que hay que tomar para
garantizar un cambio cultural", agregó Kahn.