Es recomendable
seguir aplicándose crema solar y evitar su exposición entre las 11 de la mañana
y las 4 de la tarde , según ha señalado el oncólogo Raul Márquez del MD
Anderson Cancer Center.
Este
experto la importancia que cobra la prevención del cáncer de piel,
especialmente en su vertiente más agresiva: el melanoma. Por este
motivo, "hay que evitar exposiciones intensas más que extensas", es
decir, si se esta "blanquito" hay que evitar el sol intenso y, de
esta forma, las quemaduras de la piel, argumenta.
Así,
apuesta por el uso de fotoprotectores con niveles elevados, especialmente en
niños pequeños y, hacerlo, de manera continuada. En general, hay que
aplicarlo media hora antes de la exposición y tras el baño en el mar o en la
piscina.
Este
experto considera que hay que revisarse los lunares todos los años, teniendo en
cuenta la regla ABCD. Esta norma recoge los principios de asimetría, bordes,
color y diámetro. De esta manera, "si la lesión es redondita es más
benigna que si cuenta con bordes espiculados" y si los bordes son
"poco definidos" puede que sean malignos, explica el oncólogo.
Además, por lo general, los lunares suelen contar con un color marrón uniforme
pero, en el caso, de que tenga "distintas tonalidades", puede ser un
indicativo de una lesión en la piel, señala. Por último, la persona tiene que
revisar el diámetro de sus lunares y, en el caso, de que tenga más de 5 ó 6
milímetros, hay que acudir al dermatólogo.
Asimismo, si el lunar experimenta algún cambio importante, en forma y tamaño,
pica más de lo normal o sangra, el individuo tiene que descartar que sea una
lesión maligna.
HIDRATAR, EXFOLIAR Y ANALIZAR CLÍNICAMENTE
LA PIEL
Por otra parte, es imprescindible que después de la época
estival se prepare la piel para el resto del año. Para ello, el dermatólogo
Sergio Vañó ha destacado la importancia de exfoliar la piel y, a continuación,
hidratarla en profundidad para evitar la sequedad y reparar el daño que se ha
producido durante el verano.
Asimismo, Vañó ha recomendado acudir a un especialista para
que se analicen las posibles lesiones que hayan podido aparecer, como
consecuencia de la radiación continuada del sol, y se comiencen los
tratamientos oportunos.
En este sentido, el experto ha destacado la necesidad de que
se realice una valoración médica sobre cualquier lunar o mancha que haya
aparecido nueva durante los meses de verano ya que, ha apostillado, un
diagnóstico precoz puede "salvar vidas".
"El cáncer de piel es un tumor que diagnosticado tarde se
curan pocos pero que precozmente se curan más del 95 por ciento. De ahí la
importancia de que al notarse cualquier lesión cutánea, especialmente en
cualquier lunar, se acuda al dermatólogo para diagnosticarlo", ha
recalcado Vañó
Del mismo modo, el especialista ha rechazado la posibilidad de
que se acudan a centros de belleza para realizar sesiones de rayos UVA con el
fin de preservar el moreno y ha recomendado utilizar cremas autobronceadoras
que oxidan las capas superficiales de la piel y producen una coloración morena.
Ahora bien, Vañó ha advertido de que para someterse a un
procedimiento estético --por ejemplo un láser-- es "muy importante"
que primero la piel haya perdido "el moreno" para evitar la aparición
de "manchas".
EL CABELLO NECESITA SER TRATADO
El cabello es otra de las partes del cuerpo que más se
estropean durante el verano como consecuencia de los rayos solares, la sal del
mar y el cloro de las piscinas. Además, durante estos meses se suelen producir
importantes caídas estacionales de pelo.
Para paliar estos problemas, el especialista ha recomendado
revisar qué tipo de caída del pelo se está produciendo y, en el caso en el que
sea una pérdida acusada, realizar un análisis de sangre para comprobar que no
haya ningún déficit de hierro, ni ninguna alteración hormonal asociada.
"Durante el verano el cabello ha sufrido distintos tipos
de agresiones y es recomendable tratarlo con un acondicionador y un champú
adecuado para ir devolviéndolo a la normalidad", ha zanjado Vañó.
Es recomendable
seguir aplicándose crema solar y evitar su exposición entre las 11 de la mañana
y las 4 de la tarde , según ha señalado el oncólogo Raul Márquez del MD
Anderson Cancer Center.
Este
experto la importancia que cobra la prevención del cáncer de piel,
especialmente en su vertiente más agresiva: el melanoma. Por este
motivo, "hay que evitar exposiciones intensas más que extensas", es
decir, si se esta "blanquito" hay que evitar el sol intenso y, de
esta forma, las quemaduras de la piel, argumenta.
Así,
apuesta por el uso de fotoprotectores con niveles elevados, especialmente en
niños pequeños y, hacerlo, de manera continuada. En general, hay que
aplicarlo media hora antes de la exposición y tras el baño en el mar o en la
piscina.
Este
experto considera que hay que revisarse los lunares todos los años, teniendo en
cuenta la regla ABCD. Esta norma recoge los principios de asimetría, bordes,
color y diámetro. De esta manera, "si la lesión es redondita es más
benigna que si cuenta con bordes espiculados" y si los bordes son
"poco definidos" puede que sean malignos, explica el oncólogo.
Además, por lo general, los lunares suelen contar con un color marrón uniforme
pero, en el caso, de que tenga "distintas tonalidades", puede ser un
indicativo de una lesión en la piel, señala. Por último, la persona tiene que
revisar el diámetro de sus lunares y, en el caso, de que tenga más de 5 ó 6
milímetros, hay que acudir al dermatólogo.
Asimismo, si el lunar experimenta algún cambio importante, en forma y tamaño,
pica más de lo normal o sangra, el individuo tiene que descartar que sea una
lesión maligna.
HIDRATAR, EXFOLIAR Y ANALIZAR CLÍNICAMENTE
LA PIEL
Por otra parte, es imprescindible que después de la época
estival se prepare la piel para el resto del año. Para ello, el dermatólogo
Sergio Vañó ha destacado la importancia de exfoliar la piel y, a continuación,
hidratarla en profundidad para evitar la sequedad y reparar el daño que se ha
producido durante el verano.
Asimismo, Vañó ha recomendado acudir a un especialista para
que se analicen las posibles lesiones que hayan podido aparecer, como
consecuencia de la radiación continuada del sol, y se comiencen los
tratamientos oportunos.
En este sentido, el experto ha destacado la necesidad de que
se realice una valoración médica sobre cualquier lunar o mancha que haya
aparecido nueva durante los meses de verano ya que, ha apostillado, un
diagnóstico precoz puede "salvar vidas".
"El cáncer de piel es un tumor que diagnosticado tarde se
curan pocos pero que precozmente se curan más del 95 por ciento. De ahí la
importancia de que al notarse cualquier lesión cutánea, especialmente en
cualquier lunar, se acuda al dermatólogo para diagnosticarlo", ha
recalcado Vañó
Del mismo modo, el especialista ha rechazado la posibilidad de
que se acudan a centros de belleza para realizar sesiones de rayos UVA con el
fin de preservar el moreno y ha recomendado utilizar cremas autobronceadoras
que oxidan las capas superficiales de la piel y producen una coloración morena.
Ahora bien, Vañó ha advertido de que para someterse a un
procedimiento estético --por ejemplo un láser-- es "muy importante"
que primero la piel haya perdido "el moreno" para evitar la aparición
de "manchas".
EL CABELLO NECESITA SER TRATADO
El cabello es otra de las partes del cuerpo que más se
estropean durante el verano como consecuencia de los rayos solares, la sal del
mar y el cloro de las piscinas. Además, durante estos meses se suelen producir
importantes caídas estacionales de pelo.
Para paliar estos problemas, el especialista ha recomendado
revisar qué tipo de caída del pelo se está produciendo y, en el caso en el que
sea una pérdida acusada, realizar un análisis de sangre para comprobar que no
haya ningún déficit de hierro, ni ninguna alteración hormonal asociada.
"Durante el verano el cabello ha sufrido distintos tipos
de agresiones y es recomendable tratarlo con un acondicionador y un champú
adecuado para ir devolviéndolo a la normalidad", ha zanjado Vañó.
