Las comidas han de ser nuestras aliadas a la hora debuscar soluciones a determinados problemas de salud. Los
alimentos influyen directamente en el cuidado del cuerpo y, más allá de sus
funciones básicas, pueden generar "beneficios extra" que debemos
saber aprovechar.
La clave está en una dieta variada, equilibrada y normal que contenga los
alimentos llamados "funcionales", los cuales podrían prevenir y reducir el riesgo de padecer ciertas enfermedades. Éstos, se pueden
consumir en forma natural o bien, en forma procesada.
"Los alimentos funcionales contienen nutrientes como minerales
(calcio, hierro, fósforo, magnesio, selenio, boro, cromo, cobre, níquel y
zinc), vitaminas, ácidos grasos, fibra alimentaria, antioxidantes (vit. A, C,
E, Selenio y coenzima Q10) y probióticos que encontramos en frutas, verduras y
cereales integrales", aseguró María Andrea Ferrante, nutricionista del Hospital Austral de Argentina.
ALGUNOS EJEMPLOS - Lácteos enriquecidos
con vitaminas, minerales como el calcio que reduce el riesgo de osteoporosis,
fitoesteroles que podrían ayudar a bloquear la absorción del colesterol y omega
3 que reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
- Yogures con probióticos (microorganismos vivos que, al ser ingeridos en
cantidades suficientes ejercen un efecto positivo en la flora intestinal).
- Alimentos ricos en fibra o prebióticos, como por ejemplo: frutas,
vegetales, granos, nueces y legumbres, que favorecen el tránsito
gastrointestinal, regulan la microflora, la absorción y metabolismo de
nutrientes y podrían reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares,
entre otras.
- Frutas y verduras que contienen antioxidantes (vit. A, C y E, Selenio y
conenzima Q10) los cuales protegen a las células del ataque de los radicales
libres.
- Compuestos fenólicos (flavonoides, los ácidos fenólicos y los
polifenoles) son antioxidantes y pueden ayudar a
prevenir ciertas enfermedades. Se encuentran, por ejemplo, en el té, en las
aceitunas y en las manzanas.
- Pescados, nueces, canola y alimentos enriquecidos con ácidos grasos
poliinsaturados omega-3, podrían prevenir enfermedades cardiovasculares,
pulmonares, de la piel, ciertos tipos de cáncer, y además participan durante el
embarazo y la lactancia en el desarrollo normal de la función nerviosa.
- Cereales con agregado de ácido fólico, ayuda a prevenir malformaciones
como la espina bífida en bebés.
- Verduras como el tomate, brócoli, zanahoria, ajo, té podrían
reducir el riesgo de padecer algunos tipos decáncer.
De acuerdo con esta experta en Nutrición, los alimentos funcionales pueden
ser consumidos a cualquier edad, y deben formar parte de una dieta variada. La recomendación de la
especialista, es que dichos alimentos sean consumidos en las mismas cantidades
que normalmente ingerimos el resto de los alimentos, y que formen parte de una
nutrición equilibrada.
"El consumo de alimentos funcionales surge de la necesidad de cambiar malos hábitos alimenticios, que se caracterizan
por el desequilibrio, una dieta rica en grasas saturadas y pobres en vitaminas,
fibra, minerales y grasa insaturada", detalló Ferrante.
Lo que suele pasar con las dietas estrictas es el conocido "efecto
rebote". Para que no ocurra, es importante consumir un poco de todos estos
alimentos. Para lograr efectos duraderos se los debe combinar con hábitos
saludables: beber mucha agua, hacer actividad
física periódicamente, disminuir el consumo de grasa, sal y azúcares,
descansar bien, eliminar hábitos negativos, mantener un peso saludable y
reducir el estrés.
Es aconsejable consultar con un médico o
nutricionista ante cualquier duda, y ser precavido con la publicidad de alimentos que se
asocian con la curación de determinadas enfermedades.
