La última revolución en belleza se llama nutricosmética.
En versiones bebibles y comestibles ha sido pensada para hidratar, nutrir,
mejorar arrugas o combatir la celulitis. Si bien en Latinoamerica todavía no se
conocen demasiado los productos, en Estados Unidos, Europa y Japón el mercado
de la belleza en cápsulas mueve 1.500 millones de dólares anuales.
Surgieron
como una alternativa para suplir el déficit de vitaminas, minerales o
nutrientes en personas con carencias. Pero hoy se han diversificado sus aplicaciones
bajo la creencia de que, mientras más nutrido esté el cuerpo, más duradera será
la belleza exterior e interior.
Los nutricosméticos suelen contener una mezcla de
vitaminas, minerales, antioxidantes, ácidos grasos y aminoácidos que se
absorben en el cuerpo y llegan a los tejidos. En la etiqueta deben indicar qué
principios activos contienen, su dosis y las raciones dietéticas recomendadas
(RDA por sus siglas) y deben estar aprobados por la ANMAT (Autoridad Nacional
de Medicamentos y Tecnología Médica) para la venta libre. En general, están
contraindicados en embarazadas, mujeres en estado de lactancia e hipertensos.
Tomar con regularidad comprimidos de este tipo no es
sinónimo de milagro. Si no se lleva una alimentación adecuada y se complementa
con actividad física, el tratamiento oral no surtirá efecto. Y los resultados
no son inmediatos, pero los especialistas aseguran que cuando aparecen, son
duraderos.
Al cabo de un mes de uso continuo, los efectos se hacen visibles.
¿Qué opinan los especialistas?
Para la doctora Estela Bilevich, médica dermatóloga “los comprimidos vía oral son la terapéutica sistémica más novedosa para tratar el envejecimiento integral de nuestro cuerpo. Las cremas solamente actúan de manera local, en cambio los principios activos ingeridos llegan a toda la superficie corporal”.
Para la doctora Estela Bilevich, médica dermatóloga “los comprimidos vía oral son la terapéutica sistémica más novedosa para tratar el envejecimiento integral de nuestro cuerpo. Las cremas solamente actúan de manera local, en cambio los principios activos ingeridos llegan a toda la superficie corporal”.
Según el doctor Roberto Glorio, dermatólogo , “no existe la panacea en tratamientos de
belleza y la cosmética oral ofrece la posibilidad de actuar en sinergia con los
tratamientos tópicos tradicionales para aumentar su eficacia. Su efectividad
depende de su correcta indicación y los resultados se ven a largo plazo”.
¿Son seguros? La doctora Mónica Katz, médica especialista
en Nutrición, explica que los
nutricosméticos son productos alimenticios cuyo fin es complementar la dieta y
contienen fuentes concentradas de nutrientes. “Son ingredientes naturales que
están estandarizados a través de procesos industriales y envasados para
consumirse en cápsulas o polvos en pequeñas cantidades. Por eso su utilización
es segura”.
Por supuesto, que la calidad depende del laboratorio
detrás de la marca. Y aunque se trate de productos de venta libre, la
especialista sugiere que “el paciente realice una consulta con el profesional
-nutricionista para el control del peso o dermatólogo para los problemas de la
piel- para saber si ese producto es el adecuado”. El resultado depende de cada
persona: cada suplemento posee diferente efecto y por eso el mecanismo de
acción no es único para todos.
Una pastilla para cada necesidad
-Cabello. Las píldoras para el pelo contrarrestan el efecto de factores como los rayos UV, el estrés oxidativo, la fatiga y la contaminación, factores que producen que el cabello se caiga en forma excesiva y nazca más fino y frágil. Por ejemplo, Anacaps de Ducray es un suplemento que actúa directamente sobre el ciclo piloso. El laboratorio constató que los asiáticos -que llevan una alimentación rica en soja- tienen pocos problemas de caída del cabello; en ellos el pelo es más denso y fuerte. Por eso, estos comprimidos tienen isoflavonas de soja y vitaminas. Se indican solos o asociados a los tratamientos tópicos anti-caída. También ayudan a reforzar o devolver fuerza al cabello.
-Cabello. Las píldoras para el pelo contrarrestan el efecto de factores como los rayos UV, el estrés oxidativo, la fatiga y la contaminación, factores que producen que el cabello se caiga en forma excesiva y nazca más fino y frágil. Por ejemplo, Anacaps de Ducray es un suplemento que actúa directamente sobre el ciclo piloso. El laboratorio constató que los asiáticos -que llevan una alimentación rica en soja- tienen pocos problemas de caída del cabello; en ellos el pelo es más denso y fuerte. Por eso, estos comprimidos tienen isoflavonas de soja y vitaminas. Se indican solos o asociados a los tratamientos tópicos anti-caída. También ayudan a reforzar o devolver fuerza al cabello.
-Adiposidad. Encargados de “devorar” los lípidos que se
ingieren durante las comidas, los comprimidos pueden llegar a trabajar sobre un
60% de estas grasas. ¿Cómo? Consiguen que no lleguen a metabolizarse y se
eliminen naturalmente. Tonekin Slim es un suplemento
dietario que tonifica los músculos y evita la flaccidez. Otro ejemplo es
Lisopresol con ID-alG (extracto de algas), una pastilla
de origen natural que ayuda a reducir la absorción de grasas y carbohidratos y
genera saciedad, avalada por la Sociedad Argentina de Nutrición.
-Celulitis. Ayudan a reducir la piel de naranja y a
alisar y remodelar la epidermis. Se recomienda combinarlos con productos de uso
tópico ya que las pastillas llegan a las capas profundas e intermedias de la
grasa, y las cremas, a las superficiales. Los comprimidos de Centella Queen se indican para combatir la celulitis o problemas
circulatorios en las piernas. De Cellasene Gold se
indican dos cápsulas por día durante ocho semanas.
-Antiage. Para conseguir una piel más firme, las cápsulas
antiage de Formuly Piel combinan vitaminas A, E, C, B12,
minerales y aminoácidos y buscan corregir la sequedad, aumentar la renovación
celular, la firmeza de los tejidos y fortalecer las uñas. BioZone ofrece comprimidos de ácido hialurónico, colágeno y elastina que
hidratan la piel y previenen la formación de arrugas. A base de ácido
hialurónico, Perlavita actúa por vía sistémica sobre la
deshidratación, la falta de brillo y la elasticidad de la piel.
¿El último lanzamiento?
Nutrifarma, compuesto por ácidos Omega 3 de pescado y de chía, lecitina de soja
y ácido linoleico .
Lo más moderno
Dentro del mercado de los nutricosméticos, los alimentos con funciones específicas para resaltar la belleza son la última novedad. Golosinas, jugos, aguas, chocolates y refrescos… Todavía no llegaron a Latinoamerica pero en Estados Unidos, Japón y el Reino Unido ya se venden en los supermercados.
Dentro del mercado de los nutricosméticos, los alimentos con funciones específicas para resaltar la belleza son la última novedad. Golosinas, jugos, aguas, chocolates y refrescos… Todavía no llegaron a Latinoamerica pero en Estados Unidos, Japón y el Reino Unido ya se venden en los supermercados.
Por
ejemplo, Beauty Booster es un líquido dulce con antioxidantes y minerales que
promete lo que su nombre dicta: potenciar la belleza. Es de color rojo oscuro y
tiene sabor a frambuesa, zarzamora y moras goji (una fruta dulce y roja del
Tíbet). Eat Yourself Beautiful creó malvaviscos de colágeno saborizados que
dicen mejorar la textura de la piel, disminuir las arrugas y hasta reducir la
celulitis.
Frutels, una empresa estadounidense, desarrolló bocaditos
de chocolate sin azúcar que sirven para combatir el acné. Son naturales y no
contienen conservantes ni químicos. SkinCola fue la primera bebida destinada al
cuidado de la piel. Se lanzó al mercado americano en 2003. Con vitaminas B, C y
E, y zinc fue diseñada para fortalecer el sistema inmune y promover el
crecimiento y la reparación celular.
Existen también perfumes comestibles. Los más conocidos
son el Deo Perfume Candy y el de la diseñadora Lucy McRae. Se trata de una
cápsula que, una vez ingerida, utiliza el cuerpo como atomizador. El perfume
que contiene se libera y el organismo expulsa la fragancia por los poros.
