Los
tratamientos biológicos son aquellos que se sintetizan o se crean a partir de
proteínas humanas o células vivas, a diferencia de las que no son biológicas,
que se crean mediante una combinación de agentes químicos.
También se
las conoce por nombres como inmunoterapia, bioterapia o terapia modificadora de
la respuesta biológica (MRB).
¿Cómo
funcionan este tipo de terapias?
Las terapias
biológicas van a estimular nuestro sistema inmune . En palabras simples y llanas, le van a dar
una patadita a nuestro loco sistema inmune para “meterlo un poco por vereda” (o
al menos intentarlo!)
Por poner un
ejemplo, el Belimumab va a evitar que nuestro sistema inmune forme las células
B reactivas, provocando de esta manera un estímulo por el cual nuestro sistema
inmune va a dejar de producir un determinado tipo de células.
Quizá, para
comprender mejor cómo pueden afectar al sistema inmune, te interese saber cómo
funcionan nuestras defensas y lo que nos pasa exactamente a los que tenemos una
enfermedad autoinmune como el lupus.
Por
resumirlo mucho muchísimo, os diré que el sistema inmune es el encargado de la
defensa del organismo ante agentes nocivos como virus, bacterias y demás. En el
caso del lupus siempre solemos decir que “mi sistema inmune se ha vuelto contra
mí”… Pero lo que queremos decir de un modo más específico es que nuestros
linfocitos T y B (unos tipos específicos de defensas) se vuelven hiperactivos y
producen de un modo descontrolado un tipo específico de anticuerpos que son los
que nos montan todo el jaleo y pueden llegar a ver cualquier tejido u órgano de
nuestro cuerpo como un enemigo y atacarlo…
Si quieres
saber más sobre el sistema inmune y cómo nos afecta, así como qué son esos
malditos anticuerpos específicos que deciden atacarnos, lee el artículo sobre el sistema inmune.
Efectos
secundarios de las terapias biológicas
Dependerán
del tratamiento específico del que hablemos, pero siempre habrá algunos en
común, que se asemejarán a los síntomas de la gripe: fiebre, escalofríos,
pérdida de apetito, fatiga…
Para ver los
posibles efectos secundarios de cada uno, te remito a tu médico (siempre!!), al
artículo concreto en este blog (escribe tu tratamiento en la casilla de
búsqueda, a la derecha), o lee el prospecto. Siempre sin alarmarse, ok? Ya que
no tiene por qué darnos nada malo!!! Pero sí es bueno estar informado para
saber identificar los síntomas y acudir así al médico.
Ejemplos de
terapias biológicas
Belimumab
(Benlysta), rituximab (Rituxan),
abatacept (Orencia), Abatacept (Orencia), Golimumab (Simponi), Tozilimumab
(Actemra), Denosumab (Prolia),
Infliximab
(Remicade), cuyo uso está aprobado para los enfermos de Crohn y AR con el
metotrexato cuando éste no es efectivo;
Anakinra
(Kineret), que se administra a través de inyecciones y está aprobado para el
tratamiento de la Artritis Reumatoide (AR);
Adalimumab
(Humira), que se receta a enfermos de AR moderada o severa en los que no has
funcionado otras terapias.
También
tenemos las vacunas, la insulina….
¿Son seguras
y efectivas como tratamiento?
Están todas
ellas aprobadas por la FDA, por lo que eso es de por sí una garantía . En ocasiones, sin embargo, la FDA aprueba
un medicamento para el tratamiento de una enfermedad específica, pero aún así
los médicos la usan para tratar otras enfermedades… Esto tiene sus riesgos, ya
que no han sido estudiadas para esas enfermedades, pero… A veces hay que
probar, no? Yo lo he hecho.
Por otra
parte, como siempre decimos, cada caso y cada enfermedad es un mundo!!! Por lo
que la terapia que a mí me ha ido bien puede no ser la adecuada para ti . Además, cada medicamento tiene sus efectos
secundarios, por lo que no estamos libres de sufrir algún que otros percance .
Es por eso
que muchos de nosotros somos ya unos conejillos de indias, ya que vamos
probando tratamiento tras tratamiento hasta dar con el que nos arregle al menos
un poquitín . Es lo que nos toca, qué le
vamos a hacer!!!
Así que la
respuesta a esta pregunta es: depende! Ya que los efectos secundarios pueden
aparecer en tu caso o no y la terapia puede ser efectiva o no hacer nada. Eso
lo deberá evaluar tu médico y tú mismo, que eres quien mejor te conoces . Por eso es importante que te informes de tu
tratamiento por si aparecen los síntomas de algún efecto secundario importante
que sebas indicar a tu médico de inmediato como es, en mi caso, los hormigueos
con la talidomida .
Fuente:tulupusesmilupus.