El tratamiento anual de 135 pacientes con leucemia mieloide crónica en el hospital Rosales tiene un costo de un poco más de cuatro millones de dólares.
La caja de 30 tabletas de 400 mg de glivec, un inhibidor de la tirosincinasa, la encima activa en la enfermedad, cuesta $2,700, comentó Héctor Valencia, jefe del Servicio de Hematooncología del hospital Rosales.
El fármaco debe ser ingerido diariamente por los pacientes que tienen la enfermedad para evitar que pasen a la etapa aguda, que es la crítica.
La terapia se sostiene por la donación de la Fundación Max, de un laboratorio internacional, comentó Valencia.
El hospital Rosales no cuenta con la capacidad para brindar y sostener este tratamiento debido a que el presupuesto asignado para medicamentos de todo el centro de salud es de $4.2 millones.
En promedio, anualmente son diagnosticados 24 nuevos pacientes con leucemia mieloide crónica. El año pasado fueron 31, tres de los cuales murieron.
En el programa se ha llegado a tener 255 pacientes. Pero desde 2003, cuando comenzaron a suministrar el medicamento, han fallecido 86.
Según los registros del Rosales, hay dos pacientes vivos que fueron diagnosticados en 1997.
