Las carnes rojas hay que consumirlas con moderación

La ingesta diaria de este alimento está asociada a un incremento del 13 % en el riesgo de mortalidad. Además, la posibilidad de sufrir patologías cardíacas crece entre 18 y 21 %, y la de desarrollar cáncer, entre 10 y 16 %. Los especialistas sugieren sustituir las proteínas que brinda la carne roja por otras más saludables como las de pollo, pescado, nueces o legumbres. 


Un nuevo estudio dirigido por la doctora An Pan, integrante de la Universidad de Harvard, demostró que es conveniente consumir carne roja con moderación. De la investigación participaron 37.698 hombres y 83.644 mujeres -en total 121.342 personas- que fueron seguidos durante 20 años.
Esta afirmación se justifica en los hallazgos obtenidos gracias al estudio, que integran la reciente edición del journal Archives of Internal Medicine, y en los cuales consta que la ingesta excesiva de carne roja eleva la mortalidad por cáncer y por afecciones cardiovasculares.
"La carne roja es la mayor fuente de proteínas y grasas en gran parte de las dietas. Sin embargo, existe evidencia científica que constata que la carne roja está asociada a un mayor riesgo de diabetes, enfermedad cardiovascular y algunos tipos de cáncer", afirmaron los investigadores de la Universidad de Harvard.
MALAS RELACIONES
"Si bien el objetivo primordial de esta investigación era establecer la relación entre el consumo de este tipo de alimento y el incremento de la tasa de mortalidad, al realizarlo hallamos que hay otras variables que interfieren dado que, por ejemplo, la población que más carne roja consumía era a la vez la que menos deporte practicaba, más fumaba y bebía alcohol e inclusive la de mayor índice de masa corporal", continuaron.
Los especialistas también detallaron que los hombres involucrados en el estudio pertenecían a una investigación que comenzó en 1986 denominada "Estudios de Profesionales de la Salud" (HPFS por sus siglas en inglés), mientras que las mujeres estaban enroladas en otra investigación que comenzó en 1970, denominada "Estudio de la Salud de las Enfermeras" (NHS).
Ambos grupos carecían de antecedentes de patología cardiaca o cáncer y fueron seguidos durante 20 y 28 años respectivamente. Durante ese tiempo, naturalmente, algunos de los participantes murieron por diversas causas.
CUANTO AUMENTA
"Concretamente establecimos que una porción diaria de carne roja de aproximadamente el tamaño de la palma de una mano incrementa 13 % el riesgo de mortalidad. Por su parte la ingesta diaria de carne procesada (por ejemplo la de salchicha o panceta) genera 20 % de incremento en el riesgo de muerte", expusieron los miembros del equipo de la doctora Pan.
En cuanto a las patologías más relacionadas con la ingesta de carne roja, de la investigación se extrae que la posibilidad de sufrir problemas cardíacos creció entre 18 y 21 por ciento, mientras que las chances de padecer algún tipo de cáncer se incrementaron entre 10 y 16 por ciento.
"Lo fundamental para evitar este riesgo sería modificar levemente la dieta optando por sustituir las proteínas que brinda la carne roja por otras más saludables como las de pescado, pollo o bien las provenientes de las nueces y las legumbres", concluyeron.
EQUILIBRIO ESENCIAL
Al ser consultada respecto de los hallazgos de este estudio, la licenciada en Nutrición Claudia Fernández, jefa del servicio de Nutrición del Instituto de Cardiología (Área internación y consultorio externo) comentó que "lo más importante cuando se trata de un plan de alimentación es el equilibrio. Por lo tanto, las carnes rojas pero también los otros alimentos deben consumirse de manera racional, combinando unos con otros para poder tener una nutrición más completa y poder contar con el aporte de lo mejor de cada uno de ellos".
Por su parte, en la misma línea la doctora Mónica Katz, médica especialista en Nutrición, directora de los Cursos de Posgrado del Área de Nutrición de la Universidad Favaloro, refirió: "Es conocida la relación que tiene el consumo de determinados alimentos con la posibilidad de desarrollar ciertas patologías. En el caso de la carne roja, se sabe que aminas heterocíclicas producidas por la cocción de la carne son sustancias cancerígenas. Sin embargo, si consideramos que alimentarse también es obtener placer, entenderemos que con moderación se puede comer un poco de cada cosa". (Fuente: ProSalud News)