Karen Vásquez trabaja en una farmacia ubicada en la colonia Médica, en San Salvador; su función dentro del establecimiento está regida por la nueva Ley de Medicamentos, sin embargo, varios puntos no están claros para ella.
"Lo que pasa es que no tenemos clara la Ley. Vamos a tener una reunión para que nos orienten", comentó.
Su compañero, Rafael Díaz, manifestó que en el local tienen una copia de la normativa para instruirse; además, están pendientes de lo que publican los medios de comunicación. No obstante, tiene varias dudas.
Saben y están claros que ya no se pueden poner inyecciones en las farmacias, tampoco tomar la presión ni la glucosa, ni recetar medicamentos a los usuarios.
Vásquez dice que algunas personas se molestan cuando les dicen que ya no se puede inyectar. Es más, algunos clientes les dicen que "no le hagan caso" a la normativa.
Para no tener problemas, la práctica de inyectar se eliminó hace unas semanas, al igual que la de recetar. "Antes se hacía, pero después de conocer lo que implica la Ley, mejor nos abstenemos", comentó la joven. "La gente se va a quedar sin ayuda, porque venía con dolores y ahora no se va a poder inyectar inmediatamente y se molesta", aseveró Vásquez.
Otra de las preocupaciones es que, de acuerdo a la ley, los dependientes de farmacias deberán tener una acreditación por parte de la Junta de Vigilancia de la Profesión Químico-Farmacéutica, pero ese es un punto que genera dudas. Díaz expresó que desconocen si tendrán que pagar por esa acreditación y dónde se las darán.
"Crea incertidumbre porque si uno no la presenta, me imagino que se puede hacer acreedor de una sanción o no sé que pueden hacer".
Mirna Rodríguez tiene 14 años de laborar en una farmacia, ahora está destacada también en la colonia Médica, asegura que desde el 1 de abril aplican la normativa.
Por ejemplo, si alguien llega con un dolor de cabeza y pregunta qué puede tomar, lo que hacen es referirla a un médico para que le den una receta.
La Ley prohíbe que los dependientes prescriban medicamentos. Esta es considerada una infracción muy grave, al igual que el dar consulta médica, odontológica y de enfermería en las farmacias.
Rodríguez considera que al eliminar los bonos por la dispensación de algunos productos se les afecta.
"Eso nos ayudaba como dependientes, ahora solo con el salario mínimo, pero estamos sabedores de que tenemos que respetar la Ley", dijo.
Incumplir lo anterior también está catalogado como una infracción muy grave.
Su compañero Miguel Revelo informó que los propietarios los están capacitado para aclarar dudas y aplicar la normativa.
"Se sabe que los productos van a ser comercializados de diferentes formas, debe ser con varios tipos de receta y ya no se puede dar consulta en los farmacias", acotó Revelo.
Se estima que hay cerca de 10 mil dependientes de farmacia en el país.
La prohibición de dar consultas en las farmacias y de inyectar ha sido un punto criticado por empresarios y usuarios de esos servicios.
Las dudas no solo se multiplican entre los dependientes sino también en el gremio médico y en la industria farmacéutica. Esto quizá se debe a que la Ley no ha sido promocionada y, sobre todo, porque hasta ayer por la tarde no existía ningún ente encargado de su aplicación.
Los médicos critican que los hayan dejado fuera de la Dirección Nacional de Medicamento y las sanciones que la Ley incluye para el gremio.