Fumar te podría arrebatar el sentido del olfato. ¿Te arriesgas?
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Por Resultados en salud
El humo de cigarro paraliza parcial o totalmente el trabajo de los cilios, unas microscópicas vellosidades encargadas de mantener limpio el nervio olfativo. Las sustancias como el arsénico en el cigarro, dañan estos cilios.
Cuando olemos hacemos dos cosas, detectar y luego identificar y clasificar. La exposición al humo disminuye este proceso y la capacidad para identificar los olores.
El daño al olfato lo sufre tanto el fumador activo como el pasivo.
Se le llama hiposmía a la reducción en la capacidad olfativa de manera parcial mientras que la anosmía, es la pérdida total de la capacidad olfativa.
Los efectos dañinos del cigarro en el olfato, puede revertirse en sus etapas iniciales e incluso intermedias.
