Las madres de los niños con hemofilia, una enfermedad que se caracteriza por la incapacidad de la sangre para coagular, están preocupadas por la falta del medicamento para aliviar a sus hijos.
Desde inicios de semana, cuando se acercaron al hospital Bloom, se toparon con que "el factor", el fármaco que previene las hemorragias internas, se agotó.
Son cerca de una docena de niños los que reciben tratamiento profiláctico. Esto evita las inflamaciones, los dolores y los ingresos frecuentes.
"Esta semana ya no nos dieron, solo con las recetas estamos. Mi hijo está con dolor de brazo, solo con hielo lo mantengo", manifestó Yaneth Ramírez, una afectada.
Ayer Blanca Mejía tuvo que ingresar a su hijo de siete años, quien tiene el codo izquierdo bastante inflamado y ya no soportaba el dolor.
Él y su madre llegaron cerca del mediodía a la Emergencia del Bloom. Ella corrió a la farmacia a buscar el fármaco que no le despacharon el martes, pero la respuesta fue la misma: "No hay".
"Lleva dos noches de estar llorando por el dolor", expresó Mejía. "El niño está en la Emergencia para ingresar con críos; no hay medicamentos", comentó la señora, quien viajó desde San Marcos Lempa, San Vicente.
Cuando no hay factor disponible, a los hemofílicos les colocan crioprecipitados, un derivado de la sangre, pero, de acuerdo con las madres y la asociación de hemofilia, la efectividad es menor que la que se obtiene con el medicamento, pues los crioprecipitados producen alergia en algunos pacientes.
A los infantes que más problemas de sangrados presentan se les aplica fármacos cada 48 horas.
Sonia Chinchilla, otra de las madres afligidas, dijo que el miércoles llevaron a su hijo a consulta al Bloom, pero no les entregaron el producto.
"Al escasear, él ingresa y se pone bien mal; le dan sangrados en los muslos", expresó Chinchilla, quien vive en Chalchuapa, Santa Ana.
A inicio de la semana se le suministró el último frasco de factor. Su temor es que el menor recaiga y deba ingresarlo. En las vacaciones se Semana Santa le dieron el tratamiento. Ramírez dijo que el lunes tenían programado entregar el factor a su hijo de ocho años, pero ya no se lo proveyeron.
Agregó que desde el miércoles el infante se queja de un dolor en uno de sus miembros y que, sin medicamento, lo único que les queda es ponerle hielo, para reducir la inflamación en las articulaciones. "Todas las madres estamos preocupadas", aseveró Ramírez. Se desconoce la causa de la escasez y cuándo entrará más producto.
Se gestionó una entrevista con el director del Bloom, Hugo Salgado, a través de la unidad de Relaciones Públicas del centro médico y de la Unidad de Comunicaciones del Ministerio de Salud, pero no hubo respuesta.
La escasez se da una semana después de la entrada en vigencia de la Ley de Medicamentos, una normativa que según las autoridades bajará los precios y permitirá acabar con el constante desabastecimiento que se registra en los centros de salud públicos.