Una aspirina de baja dosis todos los días reduce la mortalidad vascular, pero también la no vascular -en especial, la mortalidad por cáncer- luego de un tratamiento relativamente corto.
La diferencia fue estadísticamente significativa, pero muy pequeña. Aun así, los autores del meta-análisis comentan: "El impacto que tiene el uso generalizado de la aspirina en la mortalidad por cáncer tendría un efecto importante en la salud pública".
"Las evidencias que están apareciendo sobre esa protección oncológica señala el camino hacia la prevención del cáncer con intervenciones económicas", agregaron.
El equipo del doctor Edward J. Mills, de la University of Ottawa, en Ontario, Canadá, se refiere a las nuevas evidencias de que varias dosis de aspirina tendrían un efecto anticancerígeno.
Los autores identificaron 23 ensayos clínicos aleatorizados con datos sobre mortalidad sin origen vascular. Once estudios también habían incluido datos de la mortalidad por cáncer.
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El análisis reveló que durante 2,5 años de seguimiento se registraron 944 muertes no vasculares en los 41.398 (el 2,28 por ciento) participantes tratados con aspirina y 1.074 en los 41.470 (el 2,58 por ciento) participantes que no habían tomado aspirina.
En cuanto a la mortalidad por cáncer, en 2,8 años de seguimiento se registraron 162 muertes por cáncer en 7.998 (el 2,02 por ciento) participantes tratados con aspirina de baja dosis y 210 en los 8.068 (el 2,60 por ciento) participantes que no habían recibido aspirina, lo que también revela una diferencia significativa.
El efecto del tratamiento se observó a los cuatro años del seguimiento.
El equipo de Mills ya había identificado un riesgo significativo de hemorragia grave en usuarios de la aspirina de baja dosis, por lo que ahora incluyeron una advertencia en el resumen de su artículo a pesar del beneficio identificado en la prevención de la mortalidad no vascular
