La
Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente
del Ministerio de Sanidad, ha alertado de la interacción potencialmente mortal
de brivudina con algún medicamento familia de las fluoropiriminas, tras conocer
e investigar la muerte de una paciente al que se le administró 5-fluorouracilo
tres días después de que finalizase tratamiento con brivudina por un herpes
zóster.
Tras la notificación del fallecimiento, por parte del Centro Andaluz de
Farmacovigilancia, se ha revisado la base de datos de notificaciones de
sospechas de reacciones adversas del Sistema Español de Farmacovigilancia
(FEDRA), así como la base de datos análoga europea (Eudravigilance) y la
bibliografía científica, habiéndose encontrado 29 notificaciones correspondientes
a pacientes -- 23 de ellos murieron-- a los que se les administró brivudina a
pesar de estar siendo tratados en ese momento con algún medicamento de la
familia de las fluoropirimidinas.
Así, se recuerda a los profesionales sanitarios que la administración de
brivudina está contraindicada en pacientes inmunodeprimidos y en aquellos
sometidos a quimioterapia antineoplásica, especialmente si están tratados con
medicamentos del grupo de las 5- fluoropirimidinas.
La brivudina es un análogo nucleósido de timidina que actúa inhibiendo la
replicación de los virus, herpes simple tipo 1 y varicela zóster, a través del
bloqueo de la ADN polimerasa; se encuentra indicada para el tratamiento precoz
del herpes zóster agudo en adultos inmunocompetentes. Actualmente en España
están autorizados desde el año 2002 tres medicamentos con este principio
activo: 'Brinix' y 'Nervinex' de Guidotti Farma y 'Nervol' de Retrain.
La AEMPS afirma que "la interacción entre brivudina y 5-fluoropirimidinas
es conocida y aparece ampliamente referenciada en la ficha técnica y prospecto
de los medicamentos con dicho principio activo". No obstante, recuerda que
es necesario respetar un intervalo mínimo de 4 semanas entre la finalización
del tratamiento con brivudina y el comienzo del tratamiento con medicamentos
5-fluoropirimidínicos.
Como precaución adicional, señala que debe monitorizarse la actividad de la
enzima dihidropirimidina dehidrogenasa antes de empezar un tratamiento con
medicamentos tipo 5-fluoropirimidina en pacientes que hayan sido tratados
recientemente con brivudina.
En caso de que se esté tomando a la vez, se recomienda una rápida
hospitalización así como medidas para prevenir infecciones sistémicas y la
deshidratación. Los síntomas más comunes de toxicidad por fluoropirimidinas son
náuseas, vómitos, diarrea y, en muchos casos, estomatitis, neutropenia y
depresión de la médula ósea.
