Los tres Colegios de Farmacéuticos de la Comunidad Valenciana han decidido
realizar paros los días 7 y 8 de junio en caso de que la Generalitat valenciana
no les abone el próximo lunes la factura adeudada correspondiente al mes de
enero.
Las asambleas de los Colegios de Farmacéuticos de Castellón,
Valencia y Alicante aprobaron a última hora de este jueves la propuesta
consensuada por el Consejo Valenciano de Colegios de Farmacéuticos y de las
asociaciones empresariales farmacéuticas, en la que se incluye exigir el inicio
"inmediato" de conversaciones con la Generalitat para la definición
de un calendario real de regularización de la deuda con estos establecimientos.
Además, los farmacéuticos acordaron solicitar la renovación de
cartelería y octavillas informando de la situación, continuar con el
abastecimiento activo en tanto se no se regularicen los pagos, poner a
disposición de las oficinas de farmacia que se encuentren en situación límite
un modelo de carta a proveedores y pedir al Gobierno central que instrumente
los mecanismos necesarios para que garantice la adecuada financiación a la
Administración autonómica para el cumplimiento de los presupuestos en materia
de gasto farmacéutico.
Así mismo, decidieron exigir a la administración que las deudas
y créditos de carácter tributario y de la Seguridad Social puedan compensarse y
la presentación de concursos de acreedores en los casos que así lo requieran.
El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Castellón, Jesús
Bellver, ha cifrado en 484 millones de euros la deuda que mantiene el Consell
con las farmacias de la Comunitat Valenciana, correspondiente a los meses de
enero, febrero, marzo y abril, de los que 56.152.908 euros corresponden a la
provincia de Castellón.
PAGO
"INSUFICIENTE"
Además, Bellver ha señalado en rueda de prensa que las
farmacias de Castellón han dispensado medicamentos por un valor de 14.000.000
euros en mayo, por lo que "a fecha de hoy las oficinas de farmacia
castellonenses soportan una carga económica de 200.000 euros de media", ha
lamentado el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Castellón, quien ha
dicho que aunque se abone el mes de enero el próximo lunes, "es un pago
claramente insuficiente".
Según ha indicado, los farmacéuticos entienden los problemas
económicos de la Administración, pero ha aclarado que no han sido ellos los que
los han provocado, "más bien al contrario, los políticos causantes de la
situación siguen cobrando sus sueldos puntualmente".
Así mismo, los farmacéuticos de Castellón no entienden que
"no haya dinero para pagar los medicamentos y sí 50.000 millones de euros
para reflotar tres bancos, mientras los responsables de su hundimiento se van a
sus casas con indemnizaciones y jubilaciones millonarias y sin dar ninguna
explicación de su gestión, al menos hasta ahora".
Bellvert ha instado a que, dada la situación que padecen las
oficinas de farmacia, el Consell pague el mes de febrero antes del día 15 de
junio y el mes de marzo antes del día 30 "con el fin de rebajar la deuda a
cifras soportables".
Por otra parte, ha indicado que los farmacéuticos de la
provincia están "endeudados hasta las cejas", por lo que han
planteado como medida vender el stock hasta que se agote para contar con
liquidez y trabajar sobre pedido. De hecho, Bellver ha afirmado que ya hay
farmacias que no tienen medicamentos caros y hay distribuidores que ha han
dejado de suministrar medicamentos a algunas oficinas de farmacia "por
dificultades económicas".
Por su parte, la presidenta del Colegio de Farmacéuticos de
Valencia, María Teresa Guardiola, ha indicado en un comunicado que el abono de
la factura de enero "llega tarde y no resuelve la situación absolutamente
insostenible en la que se encuentran las oficinas de farmacia si no se abona el
resto de la deuda".
Por eso, considera que es "comprensible la indignación de
los miles de profesionales, que dependen de esos ingresos para mantener no sólo
a sus familias, sino a las de sus empleados y que han hipotecado su farmacia,
su vivienda y todo su patrimonio". "Lo cierto es que hay situaciones
dramáticas por la falta de crédito de bancos y proveedores y que hay peligro
cierto de que la falta de existencias, por fuerza mayor, acaben afectando a los
valencianos".
