A menos que esté en riesgo alto de
enfermedad cardiovascular, probablemente no deba tomar una aspirina de dosis
baja todos los días, sugiere un estudio reciente.
Investigadores informan que el uso de
aspirina diaria a dosis baja podría aumentar significativamente la probabilidad
de un sangrado gastrointestinal o cerebral mayor. Cualquier beneficio de la
aspirina de dosis baja en la prevención de la enfermedad cardiaca podría ser
anulado por ese riesgo, señalaron los autores del estudio.
"La aspirina no es eficaz para
proteger a una persona de un primer evento cardiaco, como un ataque cardiaco o
accidente cerebrovascular", advirtió el autor del estudio, el Dr. Antonio
Nicolucci, director del departamento de farmacología clínica en la organización
sin fines de lucro de investigación biomédica Consorzio Mario Negri Sud en
Santa Maria Imbaro, Italia. "Además, tomar aspirina conlleva riesgos significativos,
y por tanto no debe ser parte de la prevención primaria a menos que se esté en
riesgo de enfermedad cardiaca de moderado a alto".
Se aconseja a muchos supervivientes de
ataque cardiaco y a otros con factores de riesgo múltiples de enfermedad
cardiaca (como hipertensión, antecedentes familiares de problemas cardiacos,
obesidad y diabetes) que tomen una aspirina diaria de dosis baja. Para este
estudio, la aspirina de dosis baja se definió como 300 miligramos o menos.
La proporción entre riesgo y beneficio se
debe evaluar con cuidado en cada paciente, según sus factores de riesgo
individuales como hipertensión, lípidos elevados, obesidad, diabetes y
antecedentes familiares de enfermedad cardiaca, señaló Nicolucci.
Aunque el estudio encontró una asociación entre
el uso diario de aspirina y el sangrado, no probó causalidad.
La aspirina se asoció con un aumento de 55
por ciento en el riesgo relativo de sangrado gastrointestinal, lo que se
traduce en dos casos adicionales por cada mil personas tratadas, y un aumento
de 54 por ciento en el riesgo relativo de sangrado cerebral.
Inicialmente, los autores buscaban
descubrir la frecuencia de los problemas importantes de sangrado entre las
personas con y sin diabetes. También deseaban enterarse de cómo el uso de aspirina
afectaba al sangrado en ambos grupos.
El estudio, que aparece en la edición del
6 de junio de la revista Journal of the American Medical Association,
resalta riesgos superiores a lo esperado para las personas sin diabetes que
toman aspirina de dosis baja en un esfuerzo por proteger su salud cardiaca,
comentaron los investigadores.
Los investigadores también descubrieron
que las personas con diabetes tienen una tasa alta de sangrado mayor,
independientemente de si toman aspirina regularmente o no. Hallaron que la
terapia de aspirina aumenta el riesgo de sangrado en los diabéticos solo
marginalmente, posiblemente porque es menos eficaz en la supresión de la
capacidad de coagulación de ese grupo.
El estudio incluyó a más de 186,000
personas a partir de los 30 años que eran tratadas con aspirina de dosis baja,
y a más de 186,000 personas que no. Durante seis años, se documentaron más de
6,900 primeros episodios de sangrado que requirieron hospitalización, lo que
incluyó casi 4,500 episodios de sangrado gastrointestinal y casi 2,500
episodios de hemorragia cerebral.
Los datos del estudio también mostraron un
riesgo sustancialmente más bajo de sangrado tanto gastrointestinal como
intracraneal asociado con el uso de fármacos reductores del colesterol
conocidos como estatinas. Los datos, basados en más de 2,000 episodios de
sangrado intracraneal, sugieren que las estatinas protegen de ese tipo de
hemorragia.
Un
experto enfatizó que la aspirina es un medicamento potente.
"Aunque
se haya comúnmente en el botiquín de casa, la aspirina no es un medicamento sencillo", señaló el Dr. Christopher Cannon, cardiólogo del
Hospital Brigham and Women's de Boston, y profesor de medicina de la Facultad de Medicina de
la Universidad de Harvard. "Es unmedicamento potente que puede producir efectos secundarios, notablemente
sangrado. No podemos simplemente añadir aspirina al agua potable. La gente
sangraría".
Si ya toma aspirina a diario y tiene
inquietudes, consulte a su médico antes de realizar cualquier cambio.
Varios factores claves de estilo de vida
no se tomaron en cuenta en la recolección y evaluación de los datos, entre
ellos la obesidad, el tabaquismo, un consumo alto de alcohol o el uso de
antiinflamatorios no esteroides (AINE) de venta libre. Y dado que los
participantes del estudio eran de un grupo selecto, los autores señalaron que
los resultados podrían no ser generalizables a toda la población.
