Un estudio realizado por la Universidad de Carolina del Norte (Estados
Unidos) ha demostrado una mayor tasa de curación de las úlceras venosas
crónicas al utilizar una única terapia basada en células.
Así, el tratamiento
con un spray de uso tópico con una fórmula única de célula humana
"proporciona un 52 por ciento más de éxito en el cierre de la herida que
el consistente en vendajes de compresión", indican los expertos.
Los resultados, que han sido publicados en la edición digital
de la revista 'The Lancet', todavía están en la Fase II de prueba clínica. Sin
embargo, ya se está intentando determinar la eficacia de las concentraciones de
células y las frecuencias de ciertas dosis de HP802-247 de 'Healthpoint' cuando
se combina con la atención estándar en el tratamiento de esta enfermedad.
Uno de los autores de este trabajo es el profesor de Cirugía
en la Escuela de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte y director
médico de la Clínica de Curación de Heridas de la misma institución, el doctor
William Marston, que afirma que las úlceras venosas son causadas por problemas
de circulación en el sistema venoso de las piernas, por bloqueos y daños".
Tras su diagnóstico y posterior tratamiento, el experto añade
que aparecen las heridas crónicas, que "son lesiones abiertas que necesitan
atención médica especializada". En la actualidad, entre uno y dos millones
de ciudadanos estadounidenses sufren esta patología.
Por paliar estas estadísticas, el grupo de investigación
liderado por Marston ha estado estudiando la eficacia del empleo de células de
la piel como los queratinocitos o los fibroblastos para la curación de esta
enfermedad. Éstas "liberan factores de crecimiento en la herida para la
regeneración de los tejidos y forman una red celular para la coagulación
sanguínea y la elasticidad", subraya.
Su grado de éxito ha sido comprobado en 228 pacientes que
fueron divididos en grupos a los que se les administró dos concentraciones de
células diferentes y dos frecuencias de dosificación separadas durante un
período de 12 semanas. Tras un periodo de estudio y análisis, los especialistas
han corroborado que "la cicatrización de las heridas ha mejorado",
concluye Marston.