Según estadísticas del Ministerio de Salud (MINSAL), hasta junio de este
año se han detectado 47 casos nuevos de insuficiencia renal crónica.
Juan Romagoza, director del Sistema Básico de Salud Integral (SIBASI), dijo
que la sequía que vive el oriente del país puede afectar a los pacientes con
enfermedades renales, aunque destacó que en menor medida: “Ante las altas
temperaturas el cuerpo necesita de mucho líquido, sobre todo los que tienen
enfermedades renales quienes pueden entrar en crisis si no llevan una adecuada
dieta líquida, también deben de protegerse más del sol las personas que se
dedican a los cultivos”.
El director expresó que promotores de salud están en constante contacto con
las comunidades más afectadas con casos renales para que consuman agua con
frecuencia. Añadió que debido a que en algunos sectores hay contaminación del
vital líquido, es necesario dotar de agua purificada a los habitantes de esos
sitios.
Asimismo, señaló que la situación empeora cuando las lluvias son débiles ya
que no permite que se laven en su totalidad los suelos, corriendo el riesgo que
se incrementen enfermedades como el dengue.
Romagoza apuntó que continúan detectando pacientes con enfermedades renales
en el departamento, sobre todo en el Bajo Lempa.
Según estadísticas del SIBASI, hasta junio de este año se han detectado 47
casos nuevos. Asimismo, en lo que va del año, Salud confirma 104 fallecimientos
a causa de insuficiencia renal crónica, mientras que en todo 2011 se
registraron 304 muertes.
“Estamos observando que hay muchos jóvenes afectados quienes se dedican a
trabajar en el área agrícola donde están en contacto con muchos agroquímicos a
pesar de estar prohibidos, por lo que dicho aspecto preocupa”, señaló Romagoza.
Estadísticas del MINSAL indican que en el país hay una incidencia de la
insuficiencia renal crónica del 18%, el cual es considerado como alto debido a
que el rango normal internacional es del 10%. En algunas zonas como Jiquilisco,
el promedio sube al 20%.
El director del SIBASI aseveró que el detectar nuevos casos significa que
la búsqueda de personas afectadas por algún padecimiento renal ha dado los
resultados esperados. “Se puede decir que el aumento se debe a que hay más
acercamiento con las comunidades, hay más búsqueda de la enfermedad, ya que
existen personas que aún que no han recibido la verdadera atención médica y
luego de realizarse exámenes se determina tienen algún padecimiento renal, la
reforma de salud que ha llegado a algunos sectores ha beneficiado”, declaró el
médico.
Según registros del MINSAL, en el Bajo Lempa existen cinco unidades de
salud. Entre ellas se encuentra la unidad renal ubicada en la comunidad Nueva
Esperanza, que funciona desde 2010 y la cual ha contribuido a atender de una
mejor manera a los pacientes.
Una cooperativa donó un terreno para que sea construida la nueva unidad
renal. Pero, a pesar de que el proyecto ya está aprobado, los fondos aún no han
sido entregados.
Según José Raudales, representante de la Organización Panamericana de la
Salud (OPS), el problema de la insuficiencia renal crónica es grave en
Centroamérica, pero que las autoridades en El Salvadorlideran los esfuerzos
internacionales para hacer conciencia a los gobiernos del área a ejecutar
medidas para disminuir estos casos. Raudales se mostró sorprendido por la
cantidad de personas afectadas en el país.
