Un grupo de mujeres que durante un año consumió manzana seca todos los días
redujo los niveles de colesterol de manera continua, mientras que en un grupo
que consumió ciruelas todos los días se mantuvieron estables, lo que sugiere
que las frutas impedirían que aumente el colesterol.
"Las manzanas y las ciruelas secas son muy potentes para controlar el
colesterol", dijo Bahram Arjmandi, autor principal del estudio.
El equipo de Arjmandi les pidió a 45 mujeres que comieran todos los días 75
g de manzana seca durante un año y a 55 mujeres que ingirieran 100 g de ciruela
seca.
Todas las participantes habían atravesado la menopausia, una etapa asociada
con un aumento del colesterol. En promedio, las mujeres tenían menos de 200
mg/dL de colesterol en sangre, el umbral de riesgo cardíaco, según indican las
guías clínicas.
A los tres meses, el grupo que había consumido ciruelas tenía los mismos
niveles de colesterol, que se mantuvieron estables hasta los 12 meses.
Pero en las consumidoras de manzana seca, el nivel de colesterol total
había disminuido un 9 % y el colesterol LDL (o "malo") había caído un
16 %. A los seis meses, el colesterol total había descendido un 13% con
respecto del nivel inicial y el colesterol LDL, un 24 %. Al año, los niveles se
mantenían bajos.
"La reducción que se logró con la manzana seca superó lo que
imaginaba. Es muy fuerte", dijo Arjmandi.
Los autores no analizaron el impacto de esas variaciones en la salud de las
participantes en el largo plazo. Las mujeres conservaron su peso inicial
durante el año de estudio.
Manzana versus estatinas
Con las estatinas también se obtiene una disminución considerable del
colesterol, pero el equipo escribe en Journal of the Academy of Nutrition and
Dietetics que esos fármacos cuestan miles de millones de dólares por año en
Estados Unidos y tienen efectos adversos.
En cambio, las frutas son parte de una dieta saludable y el Departamento de
Agricultura de Estados Unidos promueve el consumo de frutas y verduras.
Se desconoce cómo habría variado el colesterol de las participantes si no
hubiesen consumido las frutas porque "no hubo un grupo control", dijo
por e-mail Frank Sacks, profesor de la Facultad de Salud Pública de Harvard.
Mientras que en el
grupo que había consumido manzanas también disminuyó el colesterol LDL, esa
reducción fue similar a la observada en el grupo que había consumido ciruelas.
Fuente:Reuters
