Las
infecciones urinarias constituyen un importante problema sanitario, dada su frecuencia, sus posibles complicaciones y sus consecuencias
a largo plazo.
Cuando
afectan al hombre es frecuente la resistencia de los gérmenes a varios
antibióticos y, por tanto, es necesario hacer pruebas diagnóstico-terapéuticas
específicas y luego aplicar tratamientos prolongados o, en muchos casos,
hospitalizar al paciente.
Eliezer
Meleán, urólogo del Centro Médico Copacabana, en Guarenas, explicó que estas
infecciones son más frecuentes en la población masculina y, particularmente, en
niños menores de dos años y los mayores de 65 años.
"Las
infecciones en los riñones, en la vesícula o en la próstata y la uretritis
aguda son las enfermedades más pronunciadas en los hombres. De hecho, son casi
tan frecuentes como los problemas respiratorios", detalló el especialista.
Gregorio
Barrera, médico del Centro Clínico Rojas Espinal, en Guatire, explicó que
cuando la infección está ubicada en el riñón hay presencia de fiebre, deterioro
del estado general y dolor lumbar. Si la infección se produce en la vesícula o
en la próstata, el paciente orinará frecuentemente y con dolor.
Si es uretritis
aguda se manifiesta de forma similar, aunque también va acompañada de
inflamación de la uretra.
Barrera
comentó que existen diversos tratamientos para estos males, pero el éxito
dependerá del antibiótico elegido, de posibles anomalías anatómicas y del
órgano afectado. "Es decir, mucosa vesical, próstata y epidídimo, entre
otros. La localización precisa del lugar donde se origina la infección es
importante para un adecuado planteamiento terapéutico, que puede durar días o,
incluso, semanas", dijo.