Investigadores de Clostridium difficile revelan posible diana para atacar las infecciones


Investigadores de Virginia Bioinformatics Institute en Virginia Tech han descubierto de qué manera una bacteria que suele causar diarrea hace que las defensas naturales del cuerpo reaccionen de manera exagerada e intensifican, de hecho, la enfermedad cuando se ataca la infección.
El descubrimiento, recién publicado en PLOS One, puede llevar a nuevos tratamientos farmacológicos para Clostridium difficile, un microorganismo que es causante frecuente de infecciones clínicas. Se ha vinculado con la muerte de 14.000 estadounidenses cada año, según el Centers for Disease Control and Prevention.
Investigadores en el Centro de Modelación de la Inmunidad contra Bacterias Entéricas Patógenas en Virginia Tech aplicaron la modelación computadorizada y matemática en combinación con la secuenciación de RNA y estudios en ratones para comprender una vía reguladora importante durante la  infección por Clostridium difficile.
«Hemos descubierto que la lesión de tejidos y la gravedad de la infección por C. difficilese relacionan con una desorganización de la vía del receptor activado por proliferador de los peroxisomas gamma (PPARγ), dijo Josep Bassaganya-Riera, profesor de inmunología, director de Laboratorio de Inmunología Nutricional y Medicina Molecular y el investigador principal en el Centro de Modelación de la Inmunidad contra Bacterias Entéricas Patógenas.
El intestino humano debe coexistir tranquilamente con billones de bacterias beneficiosas y a la vez responder con prontitud a los microorganismos patógenos como C. difficile A veces el sistema inmunitario exagera su reacción al responder a los microorganismos patógenos y produce más daño al tratar de despejar la infección.
Científicos que estudian intestinos de ratones demostraron que la vía de PPARγ mantiene a raya la respuesta inmunitaria y permite al cuerpo curarse mientras las células inmunitarias que atacan la infección hacen su trabajo de una manera controlada. Cuando no se detectó o estaba inactivo el PPARγ, la enfermedad fue más intensa y las lesiones colónicas de C. difficile fueron mucho peores.
«Esta investigación demuestra que la integración de potentes simulaciones de computadora de las respuestas del hospedero con la experimentación inmunológica no sólo contribuye a una mejor comprensión de los procesos inmunorreguladores en  la mucosa intestinal durante la infección por C. difícil, sino también avanza el descubrimiento de dianas terapéuticas de base amplia en la serie de enfermedades infecciosas», dijo Raquel Hontecillas, una profesora asistente de inmunología en Virginia Tech, codirectora de Laboratorio de Inmunología Nutricional y Medicina Molecular y directora de la sección de Inmunología del Centro para la Modelación de la Inmunidad contra Bacterias Entéricas Patógenas.
Esta investigación complementa trabajos previos del Laboratorio de Inmunología Nutricional y Medicina Molecular, que muestran que PPARγ es decisivo para reducir la enfermedad causada por los microorganismos entéricos patógenos y para regular las enfermedades autoinmunitarias como la enfermedad intestinal inflamatoria.
«Con la continuación de la investigación, se desarrollarán nuevos fármacos dirigidos contra esta vía que tendrán menos efectos secundarios y más eficacia que los que en la actualidad se comercializan», dijo Bassaganya-Riera.
C. difficile se ha convertido en un problema generalizado en hospitales con pacientes que han recibido grandes dosis de múltiples antibióticos y se está propagando en la población. Los síntomas que produce son diarrea persistente, fiebre, inflamación intestinal y pérdida de peso. Aun cuando tales infecciones intestinales potencialmente letales se presenten en individuos muy jóvenes, ancianos o inmunodeficientes, cada vez se ha identificado más C. difficile en pacientes que por lo general no serían susceptibles a esta bacteria.
Las cepas actuales de C. difficile se han vuelto incluso más virulentas y resistentes a antimicrobianos en los últimos años lo cual resalta la importancia de crear enfoques de base amplia dirigidos al hospedero para controlar la enfermedad en vez de sólo basarse en los tratamientos antimicrobianos que se dirigen a la bacteria y pueden estimular la propagación de resistencia.