La
berenjena, igual que el aguacate o el jitomate, está considerada como una
verdura por la forma en que lo preparamos y su sabor poco dulce, pero en
realidad es una fruta. Su pulpa es esponjosa, de color blanco y con un saborcito
un tanto amargo. Tiene semillitas de color amarillo y la podemos encontrar todo
el año.
Pero además
de ser una fruta riquísima que se puede preparar de muchas formas, es un
alimento bajo en calorías pero con muchísimos beneficios contra el envejecimiento
y para bajar de peso.
Las
invitamos a conocerlas:
El color
morado de las berenjenas viene de su alto contenido de antocianinas, un
antioxidante que protege nuestras células del daño causado por el sol,
convirtiéndose en un factor anti cancerígeno. Por esto es muy recomendable
cocinarla con piel.
Tiene un
alto contenido en fibra con todos los beneficios que ésta tiene para nuestro
sistema digestivo.
Absorbe como
esponja el colesterol malo, así que ayuda a reducirlo.
Es rica en
hierro y magnesio, aportando hasta 15% de la dosis recomendada en una dieta
diaria. Esto ayuda fortalecer las defensas y a prevenir la anemia, además de
mejorar el funcionamiento de los músculos y el corazón.
La berenjena
está compuesta principalmente por agua, por lo que es una fruta baja en
calorías.
Una receta
Si quieres
absorber todos sus beneficios puedes preparar la siguiente receta que nos
compartió nuestra usuaria Angélica Gandhi Suárez:
Corta una
berenjena en rodajas y déjala reposar en 1 litro de agua durante toda la noche,
en una jarra tapada para que no le entre luz.
Por la
mañana retira las rodajas y tómate el agua en ayunas.
