Según autoridades 60 % de medicina en oriente de El Salvador es falsificada.

El 60 % de los medicamentos que son comercializados en los departamentos del oriente del país son falsificados, informó ayer la Dirección Nacional de Medicamentos (DNM).


En los últimos años, varias cadenas de farmacias han abierto sucursales en San Miguel, Usulután, La Unión y Morazán. 

Los productos que son imitaciones son vendidos en lugares no autorizados, farmacias o provienen del contrabando, explicó ayer Vicente Coto, director de Medicamentos de El Salvador.

El problema se reproduce a escala nacional, ya que ese tipo de medicamentos también están disponibles al público en los mercados y calles.

La DNM recomendó a la población que no consuma ese tipo de medicamentos ya que no cumplen con los requisitos de calidad y pueden provocar graves daños en la salud, hasta la muerte, pues son sustancias –algunas tóxicas– que se introducen al organismo. 

Uno de los riesgos, leves, es que el medicamento falsificado provoque un fracaso en el tratamiento, es decir, no sirven para curar enfermedades. Los niños que consumen el jarabe vitamínico Dayamineral están en riesgo. 

“Lo grave no es que tiene menos vitamina, eso no es lo grave, lo grave es que uno no sabe qué es lo que tiene esta sustancia”, advirtió el director de Medicamentos.

La Neurobión, vitamina B1, que es el producto más vendido en el país, es uno de los fármacos más falsificados. 

El antiácido Maalox; Clotén, administrado para infecciones de hongos; y el suplemento vitamínico Dayamineral son otros de los productos ilegales, según el reporte de la entidad estatal.

El antibiótico Gentamicina, indicado para infecciones, es otro fármaco que está siendo vendido sin control de calidad. 

En algunas ocasiones, los fabricantes de las medicinas falsas elaboran presentaciones que no existen en la modalidad original.

Como por ejemplo, Clotén en gotas y Neurobión de 50 ml. 

Durante las inspecciones realizadas por la DNM, en la verificación de cambio de precios de las medicinas, identificó que la mayoría de productos falsificados son elaborados en laboratorios artesanales, donde no existe un control sobre la calidad y esterilidad de las sustancias que son utilizadas. 

Por lo anterior, es probable que al consumir ese tipo de fármacos, una persona se introduzca bacterias en el organismo o no tengan efecto, recalcó.

Hallazgo

La Dirección de Medicamentos se percató que algunas farmacias están vendiendo medicamentos falsificados, durante la inspección realizada en abril para verificar el precio de venta máximo al público.

La medicina de baja calidad no solo está siendo comercializada en las calles y mercado, enfatizó Coto. 

Por esa razón, la DNM inició 10 procesos administrativos, para sancionar a los establecimientos que están cometiendo ese delito. El funcionario aseguró que es necesario modificar la ley, para que los productores sean arrestados en caso de alteraciones.