Al menos el
80 % de los hombres y el 71 % de las mujeres de origen hispano en EE.UU.
presentan uno o más factores de enfermedades cardiovasculares como alto
colesterol, presión elevada, obesidad o tabaquismo, señala un estudio del
Instituto Nacional de Salud.
El análisis
de largo plazo sobre la salud de este grupo en San Diego (California), Chicago,
Nueva York y Miami estudia, además, la paradoja de que los hispanos presentan
un índice de enfermedades cardíacas menor que los blancos no hispanos, aunque
estas dolencias son una de las causas principales de muertes entre los latinos.
El doctor y
profesor de Salud Pública que coordina el estudio para la Universidad Estatal
de California en San Diego, Gregory Talavera, dijo a Efe que los riesgos entre
los latinos es mayor por su menor atención médica.
“Los
resultados preliminares indican que los latinos tienen un riesgo mayor que la
población en general porque tienen uno de los índices menores de acceso al
cuidado de la salud, y la prevención y detección temprana no es parte de la
cultura de inmigrantes de Latinoamérica”, señaló.
Talavera
también indicó que este estudio tiene una segunda fase que comenzó en julio y
se extenderá por seis años, que se suman a los seis años ya completados.
En esta
segunda etapa se analizará la correlación entre información genética, además de
factores demográficos, socioculturales y de estilo de vida a fin de entender si
están atados a los factores cardiovasculares de riesgo.
El estudio
incluye a más de 16.400 adultos hispanos de entre 18 y 74 años procedentes de
Cuba, República Dominicana, Puerto Rico y México, entre otros países,
distribuidos en al menos 4.000 personas en cada una de las ciudades.
En su
segunda fase, el estudio también analizará información sobre enfermedades
crónicas prevalentes en este grupo, como las que afectan al corazón, diabetes,
diabetes gestacional, asma y enfermedad crónica de obstrucción al pulmón.
La primera
parte del estudio, que finalizará en marzo de 2014, incluye información
recolectada desde 2008 y hasta 2012.
“Uno de los
hallazgos sorprendentes en la primera fase es que la población hispana no es
homogénea, sino que los diversos grupos tienen diferentes factores de riesgo,
con mexicoamericanos, por ejemplo, presentando uno de los mayores riesgos de
diabetes en relación con otros grupos por su predisposición genética
relacionada con su herencia indígena”, dijo Talavera.
De acuerdo
con el especialista, los individuos que emigran a EE.UU. llevan hábitos y dieta
que son mejores para la salud cardiovascular, pero cuando se adaptan al estilo
de vida local su salud se ve deteriorada.
“La paradoja
es que pese a su nivel socioeconómico más bajo y pese a tener estos factores de
riesgo, los hispanos viven más años que la población blanca. Esto podría
deberse a que los números no se reportan correctamente por los hospitales, o
porque pueden regresar en edad madura a sus países de origen, o a que su dieta
misma podría protegerlos”, dijo Talavera.
El
especialista dijo que la única forma de resolver esta paradoja es continuar
este estudio, al tiempo en que consideró imperativo que haya mayor información
en español sobre la importancia de hacer ejercicio por media hora al menos
cinco días por semana y reducir la ingestión de grasas y sodio.
Además, el
estudio busca resolver la pregunta del porqué ciertos grupos de hispanos
presentan una incidencia de asma mayor que otros. Las otras instituciones a
cargo del estudio son la Universidad Yeshiva del Bronx, en Nueva York; la
Universidad Northwestern, en Chicago, y la Universidad de Miami, que se unen a
27 institutos y centros de salud en todo el país.