Exámenes como la Mamografía o el Papanicolau son clave en la detección
precoz de cáncer. Dejar de lado la ansiedad y el pudor que los chequeos pueden
generar es un paso vital para realizarse una serie de controles que se deben
asumir como parte de tu rutina.
Estar alerta ante la necesidad de realizarse chequeos ginecológicos
preventivos es una situación que no se debe descuidar y que, algunas mujeres
por falta de tiempo, y otros motivos, muchas veces posponen.
Para generar conciencia de lo importante que es realizarse controles de
rutina, el gineco-obstetra de Clínica Vespucio de Chile, Dr. Alfredo
Fredericksen, entrega una guía con los principales tipos de exámenes y
procedimientos que ellas no pueden dejar pasar.
Según el gineco-obstetra de Clínica Vespucio, los controles y exámenes más
habituales por los que las mujeres deben consultar son:
Control ginecológico: En este se evalúa la historia menstrual de la paciente, sus factores de
riesgo, su vida sexual, considerando la cantidad de parejas y la edad de inicio
sexual.
Todas las mujeres en edad fértil se lo deben realizar una vez al año, no
obstante, este debe persistir después de la menopausia, ya que en esa etapa se
produce la patología oncológica más grave.
Mamografía: Es básica para la detección oportuna del cáncer de mama, “debido a
que permite al especialista auscultar pequeñas lesiones sugerentes de esta
enfermedad”. Debe realizarse a partir de los 35 años y en los casos de mujeres
con antecedentes familiares, se recomienda una revisión temprana y más
rigurosa.
Papanicolau (PAP): Se realiza para localizar de manera temprana anormalidades en el cuello del
útero que podrían ser cancerosas. “En condiciones normales, las mujeres con
vida sexual activa y mayores de 20 años se lo deben realizar cada tres años,
pero en el caso de quienes presentan factores de riesgo asociados, se aconseja
un control anual".
Densitometría ósea: Aplicado para evaluar el estado de los huesos durante la menopausia.
Permite la detección a tiempo de la osteoporosis. “Se recomienda repetir cada
dos o tres años para observar si existen cambios significativos en la densidad
de los huesos”.
Controles de embarazo: Buscan que el embarazo continúe su curso con normalidad. “Así se evitan
complicaciones como el síndrome hipertensivo del embarazo, parto prematuro y
las infecciones que puedan presentarse".
Es muy importante que consideres estos controles como una rutina dentro de
tu vida y consultes a un especialista en caso de presentar alguna anomalía.
