Un estudio pequeño sugiere que las personas que padecen migrañas sentirían
que el tiempo pasa más lentamente que en la realidad.
Esta diferencia en la percepción del tiempo sería sutil, ya que se traduce
en milisegundos. Pero validaría una queja habitual de estos pacientes, que en
la consulta dicen que a veces se sentirían algo "fuera" de tiempo,
según opinó un especialista en cefaleas ajeno al estudio.
Los resultados, publicados en la revista Headache, surgen de 27 adultos con
migrañas y otros 27 participantes sin dolores de cabeza (controles); todos
tenían la misma edad.
Los investigadores realizaron una prueba de percepción del tiempo en la que
estimaron la cantidad de veces que una serie de rectángulos aparecían en una
pantalla de computadora. A veces, la imagen aparecía durante 600 milisegundos
(seis décimas de segundo), 3 segundos o 5 segundos.
En general, el grupo que padecía migrañas sobreestimaba la ventana temporal
de 600 milisegundos. Pensaban que había durado el doble de tiempo (unos 1.2
segundos, en promedio), mientras que la estimación del grupo de control era de
unos 0.9 segundos.
Esa es una diferencia pequeña, pero suficiente para respaldar la noción de
que "la migraña altera la función cognitiva", escribe el equipo de
Kai Wang, del Centro Médico Anhui, en Hefei, China.
La doctora Jennifer Kriegler, profesora asociada de neurología de la
Escuela Lerner de Medicina en la Clínica de Cleveland, coincidió: "Muchos
pacientes con migrañas dicen que cuando pasan por un periodo de ataques,
sienten que están dentro de una nube de niebla. Perciben que no están
procesando la información claramente".
A pesar de su tamaño pequeño, Kriegler, que no participó del estudio,
elogió su diseño. Detalló que sugiere también que la sensación de confusión de
los pacientes no es solo por el dolor. "Sería por las diferencias en el
funcionamiento del cerebro", dijo Kriegler.
Se estima que el 11 por ciento de la población mundial tuvo una migraña en
el último año. Sólo en Estados Unidos, su tratamiento y la pérdida de
productividad le cuestan al sistema unos 20,000 millones de dólares anuales.
Las migrañas producen
un dolor pulsátil e intenso en una zona de la cabeza, junto con un aumento de
la sensibilidad a la luz y el sonido; pueden causar náuseas o vómitos.
