Denuncian irregularidades con medicamento narcótico en El Salvador.

La Dirección Nacional de Medicamentos (DNM) denunció ante la fiscalía irregularidades en la prescripción de Petidine, un medicamento controlado para los fuertes dolores que genera adicción, informó Vicente Coto, el director.

El fármaco genera adicción y el desvío de su uso podría generar comercio ilegal, pues es utilizado como opio sintético en personas que no son pacientes, y es vendido en una farmacia privada del país, detalló la DNM. 

Una investigación de la DNM reveló que las recetas, que pertenecen al Hospital San Rafael, fueron sustraídas en blanco para que un supuesto médico las completara con nombre, dirección, número de DUI, firma y sello del médico; requisitos básicos que debe llevar el documento para ser vendido en una farmacia privada.

Con receta completa, las personas compraron el medicamento sin inconvenientes. En el Hospital San Rafael, de un talonario de 100 recetas, muchas han sido desviadas de su uso adecuado.

La DMA tiene 78 recetas extendidas por el mismo médico y que tiene nombres de personas que no son pacientes del hospital público, o los números de expedientes y direcciones son falsos o pertenecen a otros pacientes.

Farmacia sin culpa

La farmacia está exonerada de responsabilidades por la DNM, porque vendió un producto con recetas que cumplían los requisitos, pese a que la información era falsa. Para el director de Medicamentos son los médicos los que tienen la responsabilidad de verificar que la información de los pacientes sea real. 

La fiscalía tendrá que determinar si los sellos son verdaderos y si el médico que brindó las 78 recetas es graduado y está inscrito en la Junta de Vigilancia de la Profesión Médica, o en su caso, se trató de una falsificación. 

La investigación de la DNM apunta que hubo pacientes que llegaron a comprar entre dos a tres veces la Petidine en el mismo día. Cada ampolla tiene un precio menor a $5 y los efectos de la medicina generan tranquilidad y elimina los dolores severos de cáncer o los que quedan tras operaciones. 

Consultado al respecto, Alfredo Galán, director del Hospital San Rafael, afirmó que ya inició una investigación interna para identificar a los responsables o la complicidad del hurto de las recetas.

Desde ayer, las recetas serán extendidas por una sola persona y dejarán de estar distribuidas en los departamentos, concluyó Galán.

Por el momento, la dirección del San Rafael no conoce cuál fue el empleado que hurtó las recetas.