Las
diferencias en el color de los fármacos genéricos aumentan el riesgo de que los
pacientes dejen de tomar sus medicamentos , lo que puede tener consecuencias
potencialmente graves, indica un estudio reciente.
Los
genéricos, que conforman más del 70 por ciento de las recetas , proveen los
mismos beneficios de salud que los fármacos de marca, pero con frecuencia
varían en cuanto al color y la forma.
En este
estudio, investigadores del Hospital Brigham and Women's de Boston analizaron
datos nacionales de pacientes que tomaban antiepilépticos, y hallaron que
tenían más de un 50 por ciento más de probabilidades de dejar de tomar sus medicamentos
que les recetaron si recibían pastillas que eran de un color distinto de las
que habían tomado anteriormente.
Esto se
determinó según los periodos de tiempo más prolongados que tardaban en repetir
las recetas .
La forma de
las pastillas no tuvo ningún efecto, según el estudio que aparece en la edición
en línea del 31 de diciembre de la revista Archives of Internal Medicine.
Los
pacientes que dejan de tomar los antiepilépticos durante apenas unos días están
en un mayor riesgo de convulsiones y podrían experimentar consecuencias de
salud y sociales, apuntaron los investigadores en un comunicado de prensa del
hospital.
"Hace
mucho que se sospecha que la apariencia de las pastillas se relaciona con el
cumplimiento terapéutico, pero este es el primer análisis empírico del que
sabemos que relaciona directamente las características físicas de las pastillas
con la conducta de cumplimiento de los pacientes", señaló en el comunicado
de prensa el investigador principal del estudio, el Dr. Aaron Kesselheim, profesor
asistente de medicina de la división de farmacoepidemiología y farmacoeconomía.
"Los
pacientes deben saber que sus pastillas pueden tener distintos colores y
formas, pero que incluso unas pastillas genéricas de apariencia distinta están
aprobadas por la [Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU.] como el
bioequivalente de sus contrapartes de marca, y tomarlas es seguro", apuntó
Kesselheim.
"Los
médicos deben ser conscientes de que los cambios en la apariencia de las
pastillas podrían explicar la falta de cumplimiento de sus pacientes.
Finalmente, los farmaceutas deben asegurarse de informar a los pacientes sobre
el cambio del color y la forma cuando pasan a suplidores genéricos",
añadió.
Si los
pacientes se toman sus fármacos o no depende de muchos factores, pero permitir
o requerir que las pastillas de marca y las genéricas tengan el mismo aspecto
podría ser una forma sencilla de mejorar el cumplimiento terapéutico,
sugirieron los investigadores.
