El grave problema de dar sobredosis de medicamentos en niños

El tipo de herramienta para dosificar, medidas poco precisas y etiquetas confusas influyen en que muchos padres y cuidadores comentan errores cuando les dan medicamentos líquidos a sus hijos.

Usa vasitos dosificadores cuando ofrece medicamentos líquidos a sus hijos? ¿Prefiere la cucharita medidora para hacerlo? Si respondió que sí a algunas de las dos preguntas, preste atención: sus niños podrían estar recibiendo cantidades incorrectas de los medicamentos que necesitan, sea de menos o de más.
La dosificación de medicamentos líquidos puede ser muy confusa para los padres. Este es uno de los hallazgos principales de una investigación publicada esta semana en Pediatrics que, además, indica que el 84.4% de los cuidadores comete errores al dosificar.
Dosis como ‘media cucharada’ o ‘una cucharadita’ son imprecisas a la hora de calcular, pues las cucharitas medidoras pueden ser de tamaños diferentes (y hay quienes usan cucharillas de cocina). Las tacitas o vasos dosificadores también tienen riesgos de medición y porque muchas veces los padres derraman parte del medicamento al intentar dárselo a sus hijos. Es por eso que los investigadores recomiendan el uso de una jeringa como la herramienta dosificadora ideal.
“ Cuando los padres utilizaron vasos dosificadores eran cuatro veces más propensos a cometer un error de dosificación, en comparación a cuando utilizaron una jeringa oral. Con las tazas, los errores fueron mucho más probables cuando los padres midieron dosis más pequeñas. Las unidades de medida utilizadas en las etiquetas y herramientas de dosificación también pueden resultar confusas para los padres”, explicó a Univision Noticias Shonna Yin, pediatra, profesora asociada de la Escuela de Medicina de la NYU y coautora del estudio.



Dar un medicamento de más o de menos puede influir en la salud de los niños. “Cuando los padres dan demasiada medicina, nos preocupa que un niño pueda tener efectos secundarios o pueda ser perjudicado por la medicina. Cuando los padres dan muy poco medicamento, nos preocupa que la enfermedad de un niño no pueda ser tratada adecuadamente”, explicó Yin.
Etiquetas y envases mal diseñados también estarían influyendo en los errores que se cometen porque no siempre son claros al explicar las dosis y cómo darla de forma correcta. Este problema solo se había abordado en el caso de los medicamentos para adultos.
Los investigadores hicieron pruebas con padres y cuidadores usando jeringas y evitando unidades como cucharadita. Sin embargo, muchos padres todavía cometían errores. Influyeron factores como limitaciones para comprender el inglés y pocos conocimientos sobre salud.
“Los próximos pasos en nuestra investigación serán buscar estrategias adicionales para reducir los errores, como el uso de pictogramas en etiquetas de los medicamentos. En última instancia, esperamos desarrollar un etiquetado completo y una estrategia de dosificación de medicamentos pediátricos líquidos que serán probados en un entorno real y universal”.
Cuando se da de más
En el estudio llevado a cabo por Shonna Yin y su equipo (y financiado por el NIH) realizaron experimentos en consultas de pediatría en Atlanta, Nueva York y Stanford y participaron 2,110 cuidadores de niños de 8 años o menos. El error más común que cometieron los participantes fue la sobredosis de medicamentos: 68%.
Yin también es pediatra, ha trabajado en un hospital público y ha visto a muchos padres confundirse al dar correctamente los medicamentos a sus hijos. Esta fue una de las causas que la inspiraron a centrar su investigación en mejorar la información sobre los medicamentos y la manera de ofrecerlos.
“ El daño a un niño puede ocurrir por una sobredosis con medicamentos de prescripción y medicamentos de venta libre. Algunos padres creen que no hay ningún riesgo de daño al dar un medicamento de venta libre, pero esto no es cierto”.
Algunos de los medicamentos de venta libre que pueden causar efectos por sobredosis son: acetaminofeno (para el dolor y la fiebre), iboprufeno y aspirina (para el dolor inflación y fiebre), antihistamínicos (disminuir flujo nasal y síntomas de alergias), antitusivos y expectorantes (tos)
Cada año más de 70,000 niños deben recibir atención de emergencia en centros de salud por sobredosis accidentales de medicamentos, de acuerdo a la American Academy of Pediatrics.

Según estudio,los beneficios de las estatinas pueden estar subestimados,

Los beneficios de las estatinas, usadas en general para la reducción del colesterol, están subestimados y sus efectos secundarios exagerados, según sugiere una investigación publicada hoy en la revista médica británica "The Lancet".


El estudio, respaldado por diversas organizaciones de salud, consideró que las estatinas ayudan a reducir también el riesgo de padecer una apoplejía, si bien admitió que entre los efectos perjudiciales figuran los dolores musculares.

El análisis observó los efectos de este fármaco durante un periodo de cinco años entre 10.000 pacientes que se medicaban diariamente con 40 miligramos de estatinas.

La investigación, dirigida por Rory Collins, profesor de la Unidad de Servicios de Ensayos Clínicos de la Universidad de Oxford, sugirió que los niveles de colesterol se redujeron lo suficiente como para evitar 1.000 "sucesos cardiovasculares importantes".

Con respecto a los efectos secundarios, en la muestra analizada -10.000 personas-, entre 50 y 100 casos sufrieron efectos adversos como los dolores musculares.

Según Collins, el análisis muestra que "la cantidad de personas que evitaron ataques cardíacos y apoplejías por tomar estatinas fue mayor que el número de pacientes que tuvieron efectos secundarios debido a su consumo".

Se estima que alrededor de seis millones de personas toman estatinas en el Reino Unido, de los cuales a dos millones se les receta porque han tenido un ataque cardíaco, un accidente cerebrovascular u otro problema cardiovascular.

Mientras que los 4 millones restantes ingieren este medicamento debido a factores de riesgo como la edad, la presión arterial, la diabetes y el colesterol.

Las estatinas reducen la acumulación de placas de grasa que llevan a bloqueos en los vasos sanguíneos, son fármacos usados para disminuir el colesterol en el cuerpo y están catalogadas dentro de los inhibidores de la "HMG-CoA reductasa", enzima que ayuda al organismo a producir colesterol.

La FDA prohíbe jabones antibacterianos

Los jabones antibacterianos se promocionan como la solución frente a gérmenes y distintos patógenos que son representados como monstruitos. Sin embargo, los riesgos de estos desinfectantes podrían ser mayores que sus beneficios, lo que motivó a la FDA a prohibirlos.

Muchas sustancias antibacterianas serán eliminadas de los jabones que se venden para consumo masivo, según ha ordenado la FDA,  Esta agencia ha prohibido casi veinte productos químicos de uso común en los jabones antibacterianos.
El argumento es que los  fabricantes no pudieron demostrar que son seguros y que matan a los gérmenes. “No tenemos ninguna evidencia científica de que son mejores que agua y jabón,” Dr. Janet Woodcock, del centro de drogas de la Administración de Alimentos y Drogas, dijo en un comunicado. Es decir, los beneficios no están probados y los riesgos no se conocen por completo.
La agencia FDA (Federal Drugs Administration) determinó que el triclosán y el triclocarbán, los principales componente de estos jabones, no son capaces de reducir las enfermedades infecciosas, porque no matan los virus y las bacterias normalmente provienen de fuentes donde el jabón no tiene relevancia, como por ejemplo la comida.
Además, la concentración en que están presentes los productos en los jabones antibacteriales es muy pequeña, lo que en lugar de matar las bacterias les ejerce presión para evolucionar y hacerse resistentes al componente —como una vacuna— lo que contribuye a que las personas que utilizan estos jabones tengan menos capacidad de combatir estas bacterias, superbacterias, superbugs… etc.
Los fabricantes de jabones antibacterianos cuestionado la conclusión. La Associated Press dijo que la decisión se dirige principalmente a dos ingredientes vez omnipresentes – triclosán y Triclocarban – que algunas investigaciones limitadas en animales sugiere puede interferir con los niveles de hormonas y estimular las bacterias resistentes a los fármacos.

La FDA también dijo que está evaluando tomar una decisión acerca de otros tres ingredientes antibacterianos ─ cloruro de benzalconio, cloruro de bencetonio y chloroxylenol (PCMX, presente en el jabón Espadol) ─ mientras esperan los datos de seguridad y eficacia.

OMS advierte que sífilis y gonorrea podrían quedar sin tratamiento por el aumento de resistencias a los antibióticos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) actualizó hoy sus recomendaciones sobre el tratamiento de la sífilis, la clamidia y la gonorrea, tres de las enfermedades transmisibles sexualmente más comunes (ETS), debido a que los casos de aumento de resistencia frente a los antibióticos podían dejar a estas infecciones sin posibilidad de cura.

Aunque faltan estadísticas detalladas para poder determinar el alcance de estas ETS, la OMS afirma que la sífilis, la clamidia y la gonorrea constituyen un verdadero problema de salud pública en el mundo, provocando anualmente millones de infecciones, algunas de las cuales causan patologías graves o mortales o dejan secuelas para siempre, sobre todo en las mujeres.
Durante los últimos años, la resistencia a los antibióticos, causada por la interrupción de los tratamientos o a la mala utilización de estos fármacos, disminuyeron de manera considerable las posibilidades de tratamientocontra estas infecciones que, provocadas por bacterias, pueden ser curadas con terapias a base de estos medicamentos.
De acuerdo con el último recuento de la OMS, cada año en el mundo unos 131 millones de personas contraen la clamidia, 78 millones la gonorrea y 5,6 millones la sífilis. Estas enfermedades son a menudo desconocidas y pueden prevenirse eficazmente con la utilización de un preservativo.

«Complicaciones graves»

Según la OMS, la gonorrea es la infección con mayor resistencia a los antibióticos ya que recientemente han sido descubiertas cepas polifármaco resistentes de gonococo que no han reaccionado frente a ninguno de los antibióticos existentes para tratar esta infección. Por otra parte, la clamidia y la sífilis resisten menos a estos tratamientos.
De no ser diagnosticadas o tratadas estas enfermedades sexualmente transmisibles pueden engendrar complicaciones graves o dejar secuelas a largo plazo sobre todo en las mujeres como son las infecciones genitales graves, los embarazos extra-uterinos o los abortos. En ambos sexos estas dolencias pueden provocar esterilidad.
Además, estas infecciones sexualmente transmisibles aumentan el riesgo de infección del VIH (síndrome de inmunodeficiencia humana) y, en las mujeres, multiplicar el riesgo de mortalidad infantil durante el embarazo o en el parto, precisó la OMS.
Las nuevas recomendaciones de la OMS insisten en la necesidad de prescribir, para tratar estas enfermedades, los antibióticos adecuados y que los pacientes ingieran las dosis correctas y en el buen momento para limitar de esta manera la propagación de la infección y mejorar la salud sexual y reproductiva de los afectados.
«Para ello los servicios de salud de los distintos países tienen que hacer un seguimiento de la evolución de los esquemas de resistencia contra los antibióticos respecto a estas tres enfermedades», comentó Ian Askew, director del departamento de salud reproductiva y reproducción de la agencia sanitaria de la ONU.

Dosis distintas y duraciones de los esteroides orales para las crisis asmáticas

Se incluyeron 18 estudios con 2438 adultos y niños. Los estudios compararon dos tipos de esteroides (prednisolona y dexametasona) o dos dosis o duraciones diferentes del fármaco. El estudio más pequeño incluyó sólo a 15 personas, y el más grande 638. Los estudios siguieron a los pacientes entre siete días y seis meses para ver qué les sucedió. Las pruebas presentadas aquí están actualizadas hasta abril 2016.
Resultados clave: Fue difícil combinar los resultados de los estudios de forma provechosa porque los investigadores utilizaron diversas dosis y duraciones de los esteroides y midieron los resultados de maneras diferentes. Además, eventos como los ingresos hospitalarios y los efectos secundarios graves sucedieron muy pocas veces en estos estudios, lo que dificultó determinar si los ciclos más largos o más cortos o las dosis mayores o inferiores son mejores o más seguros, o si la prednisolona en general es mejor o peor que la dexametasona. Algunos estudios fueron antiguos y no utilizaron las dosis o las duraciones de esteroides que utilizan los médicos hoy en día.
Cualquier cambio en la forma de tratar actualmente los ataques de asma con esteroides orales necesitaría estar apoyado por estudios más grandes que los realizados hasta el presente.
Calidad de las pruebas: Las pruebas presentadas en esta revisión se consideraron en general de calidad baja o muy baja, lo que significa que no hay mucha seguridad con respecto a si los resultados son exactos, principalmente porque muchos estudios no se pudieron combinar. Algunos estudios no explicaron claramente cómo los organizadores del ensayo decidieron qué pacientes recibirían qué dosis de esteroides, y en algunos estudios los participantes y los organizadores del ensayo conocían la dosis administrada. Esto puede haber afectado los resultados de los estudios.
Conclusiones de los autores: 
Las pruebas no son suficientemente consistentes para mostrar si los regímenes más cortos o de dosis inferior son en general menos eficaces que los regímenes más largos o de dosis mayor, o que realmente los últimos se asocian con más eventos adversos. Cualquier cambio recomendado para la práctica actual debe estar apoyado por los datos de ensayos más grandes, bien diseñados. El diseño de los estudios y las medidas de resultado fueron variados y limitaron el número de metanálisis que fue posible realizar. Un mayor énfasis en la aceptabilidad y en determinar si algunos regímenes pudieran ser más fáciles de cumplir que otros, podría mejorar el informe de las decisiones clínicas en los pacientes individuales.






















Administración de citostáticos vía oral: interacciones fármaco-alimento.

Resumen
Introducción: el uso de citostáticos orales está cada vez más extendido en oncología. Presenta ventajas importantes, como la comodidad para el paciente, pero también supone nuevos retos que no se planteaban con la terapia intravenosa. Algunos de estos fármacos presentan interacciones con los alimentos, dando lugar a cambios en su biodisponibilidad. Al tratarse de fármacos de estrecho margen terapéutico, pueden dar lugar a alteraciones en su eficacia y/o toxicidad.
Objetivos: evaluar el nivel de conocimiento sobre el modo de administración por parte de los pacientes que acuden a la consulta de pacientes externos de oncohematología del hospital de aquellos citostáticos orales que presentan alguna restricción respecto a su consumo con alimentos (deben tomarse o bien en ayunas. o bien con alimentos). Minimizar al máximo la administración incorrecta de los citostáticos dispensados y el riesgo de que se produzcan interacciones con los alimentos, proporcionando información a los pacientes acerca del modo correcto de administración.
Material y métodos: una vez identificados los citostáticos orales con restricciones respecto a su consumo con alimentos, además de la información aportada por farmacia, se preguntó a los pacientes la información que habían recibido por parte
del médico acerca de cómo debía administrarse el fármaco, el modo en que se lo tomaban finalmente y, en caso de no hacerlo adecuadamente, se les reforzó la información pertinente. En el siguiente ciclo se confirmó si efectivamente el paciente se lo administraba correctamente, en caso de hacerlo previamente de forma incorrecta (intervención aceptada/no aceptada).
Resultados y conclusiones: un 40% de los pacientes entrevistados se administraban el fármaco incorrectamente. Los resultados muestran una gran diversidad en función del fármaco dispensado. Se realizaron un total de 39 intervenciones, que fueron aceptadas en un 95%. Los datos obtenidos sugieren la necesidad de reforzar la información que el paciente recibe más allá de la primera visita para asegurarnos de que ha comprendido las condiciones en las que el fármaco debe administrarse.
el trabajo
Sara Santana Martínez, José Antonio Marcos Rodríguez y Elia Romero Carreño Administración de citostáticos vía oral: interacciones fármaco-alimento. Farm Hosp. 2015;39(4):203-209 DOI: 10.7399/fh.2015.39.4.8883

¿Existen medicamentos en el agua de los océanos ?

En el año 2014, un equipo de investigadores de la Universidad del País Vasco descubría indicios de 'feminización' en los mubles o corcones (Mugil cephalus), una especie de peces marinos que habitan en diversos estuarios de las costas vascas. Este insólito cambio de sexo parecía deberse a un grupo de contaminantes químicos llamados disruptores endocrinos, que proceden de productos de uso muy generalizado: pesticidas, detergentes e incluso píldoras anticonceptivas.
El caso de los peces 'transexuales' fue muy sonado, pero tan solo era uno de los muchos trabajos que en los últimos años se han dedicado a analizar la presencia y efectos de los contaminantes químicos en las aguas de ríos y mares. Y estas sustancias no provienen exclusivamente de las actividades industriales y agrícolas: hay una fracción de los medicamentos que tomamos que nuestro organismo no es capaz de absorber y que evacuamos con la orina. Tras su paso por las plantas depuradoras, que no son capaces de eliminarlos por completo, estos compuestos acaban haciendo compañía a peces como los mubles del País Vasco: ibuprofeno, ácido salicílico y otros medicamentos de uso cotidiano son ya una constante en nuestras aguas.

¿Son peligrosos para los ecosistemas y para la salud humana?

No se puede dar una respuesta generalizada, se esta hablando de una gran variedad de compuestos con propiedades muy diferentes: algunos se disuelven más fácilmente en el agua y desaparecen pronto, otros tienen gran capacidad de bioacumulación, algunos serán inocuos, otros no… Para Damià Barceló, científico del Instituto Catalán de Investigación del Agua y experto en esta materia, uno de los fármacos que más nos debería preocupar es el diclofenaco. Quizá su nombre no te suene, pero estamos hablando del famoso Voltarén, que se vende en farmacias sin receta y se usa de forma muy habitual para tratar dolores musculares y reumatismos.
Su uso masivo en veterinaria ya ha hecho estragos entre varias poblaciones de buitres de Asia, y podría estar tras la muerte de 6.000 buitres leonados en España, según un trabajo publicado a principios de 2016 en la revista Journal of Applied Ecology. El equipo de Barceló ha buscado diclofenaco en las aguas de cuatro ríos mediterráneos, constatando su presencia en diversas especies de peces que habitan en ellos. Según nos explica el investigador, parece que la Unión Europea tiene prevista la inclusión de este fármaco en su Directiva Marco, lo que obligará a las depuradoras a eliminarlo por completo.

Antibióticos en el Mar Menor

Los efectos de los medicamentos en el agua también son muy diferentes en función del ecosistema al que llegan, y algunos son más vulnerables que otros a la contaminación. Por ejemplo el Mar Menor, tristemente protagonista en las noticias del último verano: como resultado de muchos años de vertidos descontrolados, las aguas de esta joya natural están más turbias que nunca.
Las concentraciones de los diferentes compuestos estudiados variaba en función de la estación del año: en verano, cuando hay una mayor afluencia de turistas en la zona, los fármacos predominantes fueron los que se usan para tratamientos psiquiátricos, así como los medicamentos para la tensión alta y los diuréticos. 

¿Cuánto tiempo permanecen los fármacos en el agua?

Ante estos datos de presencia de medicamentos en las aguas, quizá se podría pensar que lo mejor que uno puede hacer ante un dolor de cabeza es darse un bañito en el río o playa más cercano, pero la realidad es, obviamente, bien diferente. Muchos fármacos se degradan rápidamente en el agua: "El equipo de Oceanografía y Contaminación Litoral de la Universidad de Cádiz ha caracterizado la biodegradación en agua de mar, mostrando una tasa superior al 80% en la mayoría de los casos transcurridos 28 días. Además, en este mismo estudio confirmaron que la fotodegradación era un proceso mucho más rápido y que eliminaba más del 90% en 24 horas para la mayoría de los fármacos estudiados", nos explica León.
Además, cada organismo puede responder de una forma distinta a la presencia de contaminantes: "Los macroinvertebrados y algas son los grupos más afectados", cuenta Barceló. "Los antibióticos influyen en el biofilm de los ríos, compuesto por algas y bacterias. Además, los betabloqueantes y antiinflamatorios afectan a ciertos macroinvertebrados como los quironómidos". 








En el Mar Menor, el equipo del Centro Oceanográfico de Murcia caracterizó la acumulación de algunos fármacos en bivalvos – berberecho, ostra y nacra – y en peces – galupe y zorro – durante la primavera y otoño de 2010. Los resultados acaban de publicarse en la revistaEnvironmental Research. "Las concentraciones observadas fueron en general bajas, pero la mayor presencia de compuestos se detectó en músculo de galupe (Liza aurata), probablemente asociado a los hábitos alimenticios propios de este grupo de peces, que frecuentan las proximidades de los puntos de vertido o áreas donde se concentran actividades humanas", explica León.

Con respecto a los efectos que estos compuestos pueden ocasionar en los organismos, el investigador nos comenta que sería necesario realizar ensayos en condiciones controladas de laboratorio, como están haciendo otros grupos de investigación en algunas especies marinas. "De momento solo se disponen datos para un grupo reducido de fármacos y especies, por lo que todavía no se puede hacer un diagnóstico sobre la especie que puede ser más sensible", afirma el científico. "Lo que sí se puede apuntar es que los mugílidos – familia de peces a la que pertenece el galupe- son un grupo que debe ser considerado como posible indicador para el estudio del impacto de fármacos en zonas costeras, si se confirman en otras zonas los resultados obtenidos en el Mar Menor". Esto significa que, analizando la presencia de medicamentos en estos peces, podríamos obtener un buen diagnóstico de la situación global de los contaminantes en el ecosistema analizado.








Prince tenía en su casa pastillas “mal etiquetadas” con medicamentos 50 veces más poderosas que la heroína.

Las investigaciones efectuadas tras el fallecimiento del cantante Prince han revelado que en su vivienda había fármacos mal etiquetados y que en realidad contenían fentanilo, un opiáceo sintético 50 veces más poderoso que la heroína, y oxicodona, un analgésico muy potente de tipo opioide y aditivo potencialmente, según reconoció en la jornada del domingo un funcionario responsable de la investigación.
Al parecer, muchos frascos estaban etiquetados falsamente como "Watson 385" por lo que las píldoras debieran haber contenido una mezcla de acetaminofén (paracetamol) e hidrocodona. Pero según funcionarios encargados del caso varias de las píldoras habían dado positivo en la prueba de fentanil.
La finca que tenía Prince en Paisley Park, Minneápolis, ha sido registrada minuciosamente desde que se produjo el fallecimiento del cantante el pasado 21 de abril tras conocerse los resultados de la autopsia. Dichas conclusiones, que se publicaban en junio, demostraban que el cantante había muerto como consecuencia de una sobredosis accidental del fuerte opiáceo sintético.
Tras conocerse las causas reales de su fallecimiento, las investigaciones se centran en los registros en su vivienda para tratar de determinar de qué manera Prince obtenía la poderosa droga. Según las pesquisas efectuadas hasta el momento, el músico de 57 años no tenía en su vivienda ninguna receta para ninguna de las sustancias halladas falsamente etiquetadas en los 12 meses anteriores a su muerte.
Las autoridades siguen, por tanto, investigando de dónde y cómo obtuvo Prince los fármacos, ya que solo en el camerino que tenía en Paisley Park se encontraron una docena de tabletas, aunque la mayoría estaban etiquetados en frascos de vitamina C y aspirina y metidos en bolsos, incluido uno que el cantante utilizaba asiduamente, según informaciones aparecidas en la revista Variety.